Una aplicación para pulverizaciones más exactas – Parte II

Tres app con las BPAs como objetivo

En 2016, técnicos del INTA Hilario Ascasubi desarrollaron una aplicación para calcular y gestionar información relacionada con la calibración de pulverizadoras de botalón, denominada Criollo.

De gran difusión, la aplicación tuvo una gran aceptación entre los usuarios: actualmente cuenta con más de 5 mil descargas y tiene una calificación de los usuarios de 4,7 en el playStore de Google.

En 2018, se presentó una app de similares prestaciones y utilidades destinada a los usuarios de pulverizadoras hidroneumáticas o atomizadores, denominada Criollo Atomizadores.

La nueva app Criollo mochilas busca completar la oferta de herramientas destinadas a pulverización con una herramienta específica para la calibración de pulverizadoras tipo mochilas.

Se completa así una serie de herramientas tecnológicas al alcance de todos los productores con el fin de promover las BPAs en la aplicación de agroquímicos en particular y en la producción de alimentos en general.

En el caso particular de los equipos tipo mochila de accionamiento manual carecen de elementos de medición de los parámetros de pulverización (presión de trabajo y velocidad de avance), motivo por el cual el procedimiento de calibración es empírico y consiste en una prueba de operación previa a la realización de la labor.

La calibración del equipo debe realizarse para identificar el punto de operación del volumen pulverizado asumiendo que los demás parámetros permanecen constantes durante la labor y no son cuantificados.

En el tanque de la maquina se debe incorporar el agua y los productos que van a componer el caldo de pulverización. Las cantidades de cada componente están en relación con la capacidad del tanque de la máquina, la superficie a tratar, el volumen pulverizado por hectárea y la dosis de cada producto.

“Es preciso incorporar las cantidades correctas para mantener la dosis prescripta y evitar los sobrantes de caldo que luego deben ser descartados”, subrayó el técnico del INTA quien reconoció que, en condiciones de campo, la ejecución de estos cálculos resulta compleja”.

De acuerdo con D´Amico, “la falta de herramientas informáticas que permitan realizarlos y gestionar la información correspondiente demanda una ardua tarea que atenta contra la precisión de los cálculos y la fidelidad de los registros”.

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