Informe especial: Cosechadoras de granos – Parte IV

El mercado nacional de cabezales maiceros ha sufrido ciertas transiciones en los últimos años debido a algunas variables como la disminución y el aumento de la superficie sembrada de maíz, sumadas a las condiciones generales del mercado de la maquinaria.

Nueve empresas nacionales e internacionales compiten en el segmento de cabezales maiceros con una oferta disponible de 15 modelos que a su vez reportan unas 450 configuraciones diferentes, teniendo en cuenta para cada caso los distintos anchos de labor y de distanciamiento entre hileras. Los modelos de fabricación nacional concentran 87% de la oferta local.

La totalidad de los equipos disponibles incluyen versiones a 52,5 cm de distancia entre surcos, cubriendo un rango de 5 a 28 surcos de ancho de trabajo. Las opciones más difundidas en esta modalidad son los maiceros de 14 y 16 surcos a 52,5 cm.

Por su parte, las variantes a 70 cm entre hilera suman 14 modelos diferentes con fuerte presencia de las configuraciones en 10 y 12 surcos. A estas se agregan los modelos configurables a 45, 50, 60, 80, 90, 150 y 230 cm entre hileras, entre otras opciones. Cabe consignar que en la mayoría de los casos el distanciamiento entre hileras es variable, por lo que con un mismo maicero se pueden obtener múltiples configuraciones de trabajo.

Siguiendo la tendencia en cosechadoras de nueva generación de mayor potencia y mayor capacidad de trabajo, en el segmento de cabezales maiceros también ocurre un incremento en la demanda de equipos de mayor ancho de labor.

Evolución del mercado de cabezales maiceros

El mercado de cabezales maiceros fue sin dudas el rubro que mayor crecimiento interanual logró en este año 2017, con un incremento en las ventas del 123%. Este hecho se debió al fuerte retrazo tecnológico que evidenciaba el rubro por las bajas ventas producidas en los años 2014, 2015 y 2016, acompañado de un incremento paulatino de la superficie sembrada con maíz desde el año 2015 y por un amento en las ventas de cosechadoras que demandan cabezales maiceros de nueva generación y de mayor ancho de trabajo.

El 87% de las ventas de cabezales que se producen en nuestro país son de distanciamiento a 52,5 cm, contando el resto con distancia a 70 cm y algunas pocas unidades a 42 cm. En cuanto a la cantidad de hileras, los cabezales de 14 surcos representan el 32,3%, destacándose los cabezales con 16 hileras, los cuales ya representan el 25% del mercado incrementando año a año su participación en el mercado. Otros modelos que se destacan son cabezales de 13 hileras (14 %) y de 10 hileras (7%).

En los últimos años el ancho de labor promedio vendido en nuestro mercado creció de 9,5 a 16 hileras a 52,5 cm. Por este motivo es que el número de cabezales es un dato relativo y sería más comparativo tomar como referencia el número de hileras vendidas/ancho del cabezal, y la inversión en dólares, ya que aumentó significativamente el valor dolarizado de los cabezales por unidad.

 

Novedades y tendencias en cabezales maiceros

Existen en Argentina fabricantes de cabezales maiceros de 26 hileras a 52,5, es decir un ancho de 13,65 m considerado el cabezal más ancho a nivel mundial. Ese cabezal colocado en una maxi cosechadora alemana cosechó en la campaña 2009/2010, 126 t/h en un maíz de rendimiento de 15,4 t/ha a una velocidad de 6,0 km/h, con una capacidad instantánea de 8,2 ha/h marcando un récord de cosecha de maíz, que 8 años después no se ha superado.

Las principales tendencias en el mercado de cabezales maiceros son las siguientes:

·       Puntones y capos de perfil bajo y agudo, de fácil regulación, con sistema de plegado sencillo y de rápida remoción. Material de construcción liviano, preferentemente de plástico, chapa de acero o acero inoxidable con diseño reforzado, capaz de penetrar debajo de plantas caídas, levantarlas y entregarlas individualmente erectas a los rolos de tracción.

·       Bastidor con un diseño de ángulo de trabajo que permita a los baldes de la cadena rozar el suelo en su punto más bajo.

·       Cadenas recolectoras con gran amplitud de ingreso de plantas y cucharas concéntricas de fácil regulación, tanto en la velocidad como en la tensión.

·       Rolos espigadores o de tracción de perfil cuadrado, pentagonal o hexagonal de diseño tronco-cónico, con chapas plegadas de fácil recambio. Otra variante son los rolos de bordes cortantes que realicen un quebrado del tallo sin llegar a cortarlo volviéndolo más frágil. Estos últimos son convenientes en la recolección de maíces con alta humedad (como se hace en Estados Unidos), mientras que en recolección de maíces secos (como se realiza en la Argentina) provocan cortes de tallos. La adopción futura de rolos cónicos mejorará el bajado de la planta y permitirá una mayor velocidad de cosecha sin ingreso de plantas a la cosechadora.

·       Placas espigadoras con diseño que eviten el desgaste y el corte de plantas. Además, deben disponer de fácil regulación, con accionamiento hidráulico o eléctrico desde la cabina del operario), con un indicador de referencia ubicado en un lugar visible para el conductor.

·       Placas gramilleras de fácil regulación y resistentes al desgaste.

·       Válvulas de retención de espigas de goma, de buen diseño y fácil recambio.

·       Sinfín con gran altura de alas para espigas de gran tamaño, paso amplio y bajo régimen de giro. Álabes entrecruzados en su parte central para una mejor alimentación de cilindro trillador. Palas entregadoras centrales con diseño tangencial para evitar el voleo de espigas. Zafes del sinfín de alta sensibilidad y duración. Bancadas de giro del sinfín en la parte media de los cabezales de más de 13 hileras.

·       Pantalla de alambre reforzada ubicada sobre el embocador para evitar el voleo de espigas por parte del sinfín.

·       Puntones laterales de diseño agudo, de perfil suave y alto, con su parte superior ancha para guiar a las plantas sin provocar el desprendimiento de espigas.

·       Cajas de mandos construidas de material liviano y equipadas con zafes individuales por hilera, con alta sensibilidad y duración.

·       Facilidad de adaptabilidad de la velocidad de giro del cabezal para diferentes estados del cultivo y cosechadoras. Algunas cosechadoras ya ofrecen como equipo estándar la regulación de la velocidad del cabezal coordinado automáticamente con la de avance de la máquina.

·       Fácil colocación de kit barreplantas para cosechar maíces caídos.

·       Tendencia: siembra de maíz a menor distancia 35 – 40 – 42 cm entre hileras, nicho de mercado por ahora exige cabezal especial que algunas fábricas lo proveen; o bien el cabezal Mainero MD100 que cosecha a cualquier distancia entre hileras y en cualquier sentido, por ahora único en el mundo. Estos cabezales pueden cosechar con buenos resultados maíces volcados con 90° de cruce, aunque los cabezales tradicionales con pateadores también lo pueden hacer.

·       Tendencias 2020: cabezales maiceros con tren cinemático de cadena, rolos y sinfín con accionamiento totalmente eléctrico inteligente. Nuevas innovaciones para cosechar con anchos de hileras diferentes. Allí la gran pregunta es: ¿de dónde se sacará la energía eléctrica para mover un cabezal maicero? Y la respuesta es: un generador de electricidad accionado por un motor endotérmico que tendrán las nuevas cosechadoras al 2020, al menos a nivel de prototipo.

Autores:

Mario Bragachini, Federico Sánchez, Gastón Urrets Zavalía, Fernando Scaramuzza, Diego Villarroel, Juan Pablo Vélez; técnicos del área Mecanización Agrícola del INTA Manfredi.

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