“La ganadería argentina no perjudica el medioambiente”

Lo aseguró  un reporte difundido por el instituto IPCVA, que salió al cruce de las advertencias medioambientales contra la actividad.

La entidad dijo que su posición quedó demostrada durante la pandemia del Covid-19, donde “la contaminación ambiental se redujo en todo el mundo”, a pesar de que el ganado continuó en pie en los campos.

El trabajo buscó salir al cruce de fuertes cuestionamientos que recibe la ganadería intensiva de parte de entidad dedicadas a monitorear el medio ambiente.

El informe “Agricultura y cambio climático”, encargado por Greenpeace al profesor Pete Smith (Universidad de Aberdeen), confirmó que “al ingerir los alimentos, los animales producen grandes cantidades de metano, un potente gas de efecto invernadero”.

“De mantenerse el actual aumento de consumo de carne, las emisiones de metano seguirán creciendo y lo harán durante las próximas décadas”, advirtió el informe de Smith en 2008.

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el sector ganadero “genera más gases de efecto invernadero -el 18%, medidos en su equivalente en dióxido de carbono (CO2)- que el transporte”.

Pero desde el IPCVA relativizan esos informes: Adrián Bifaretti, jefe del Departamento Promoción Interna del instituto dedicado a promover la carne vacuna, sostienen que la Argentina “posee una producción ganadera que propicia la fijación de carbono y posibilita neutralizar las emisiones de otros sectores de la economía”.

Varios análisis del portal especializado Carbon Brief muestran que este año las emisiones de CO2 disminuirán entre un 4% y 8%, lo que representa entre 2.000 y 3.000 millones de toneladas menos de este gas en la atmósfera, dice el IPCVA.

“La ganadería, y con ello la producción de carne, no es la mayor responsable de las emisiones de gases de efecto invernadero, quedando en evidencia que otras actividades como la producción de energía, el transporte o la industria a gran escala en muchos países con poder político, tienen mucha mayor responsabilidad en el cambio climático”, precisó.

También señalaron que si se computan las emisiones globales de todos los sectores de la economía, las agropecuarias de la Argentina explican entre 0.5-0.6% de las emisiones globales, una cifra “muy poco significativa a escala mundial”.

“Argentina emerge como el país que mostraría el balance de carbono con mayores excedentes en toda la región del Mercosur, secuestrando 12 veces más de lo que emite, comparado con una relación de 3,5 promedio para la región”, afirmaron.

Analizaron que “los rumiantes han existido en el planeta y han acompañado al ser humano desde siempre, y si bien es cierto que el metano emitido, principal gas derivado del ganado bovino, incide en el calentamiento global, no es el principal gas involucrado en este proceso, ya que este lugar es ocupado por el dióxido de carbono”.

“Indudablemente la cadena de ganados y carnes es una actividad muy importante para la economía argentina y lo será aún más en la etapa de recuperación post pandemia. Se necesitará carne y dólares”, consignaron.

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