5 mitos sobre la enfermedad del Parkinson

Esta enfermedad afecta las estructuras del cerebro encargadas del control y la coordinación del movimiento y la postura. Una de esas estructuras es la sustancia negra que contiene un neurotransmisor esencial para la regulación del movimiento que es la dopamina, la cual se encuentra disminuida en este trastorno.

Con el transcurso de los años, se ha logrado una mayor sensibilidad por parte de la sociedad para aquellas personas que cotidianamente deben enfrentarse a diversos desafíos. Sin embargo, como muchas enfermedades del cerebro, el desconocimiento que gira en torno a este padecimiento aún persiste y esto genera que aún exista un estigma y discriminación. En esta línea el Dr. Máximo Zimerman director médico del Centro CITES INECO clarifica algunos mitos de esta enfermedad que afecta, según el Ministerio de Salud de la Nación, entre el 1 y el 1.5% de la población argentina mayor de 65 años y que es una de las principales causas de discapacidad.

1. Todos los pacientes tienen temblores y problemas motrices. Existen síntomas motores visibles como lentitud en los movimientos y dificultad para iniciarlos, temblor de reposo, rigidez muscular, dificultades en la marcha e inestabilidad postural. Sin embargo, hasta un 20 o 30% de los pacientes con esta enfermedad pueden no presentar temblores. Al mismo tiempo, el temblor puede estar presente en otras enfermedades Neurológicas. Por eso ello, es importante la evaluación Neurológica que de cada paciente que sigue siendo la piedra angular en el diagnóstico de esta enfermedad.

2. En el Parkinson existen fundamentalmente problemas motores Además de los problemas motores un paciente puede experimentar síntomas no motores en cualquier momento de su enfermedad. Entre ellos, se pueden destacar: la disminución del olfato y sabor, estreñimiento, sueños violentos y vividos, alteraciones en la memoria y depresión. Es importante poder reconocerlos de manera precoz y tratarlos ya que afectan la calidad de vida de estos pacientes.

3. El único tratamiento que existe son los medicamentos. A pesar de que la enfermedad de Parkinson no tiene cura, los medicamentos podrían mejorar significativamente los síntomas de la enfermedad. En algunas ocasiones, el médico puede sugerir realizar una cirugía para regular determinadas áreas del cerebro y mejorar los síntomas. Es importante que los pacientes tengan acceso a un programa de Neurorrehabilitación interdisciplinario que permita mejorar su funcionalidad, independencia y calidad de vida. Terapias como kinesiología, terapia ocupacional, rehabilitación cognitiva, musicoterapia y fonoaudiología son las más recomendadas. El ejercicio físico mejora el equilibrio, la flexibilidad y la marcha, por ejemplo y actividades como gimnasia acuática, natación, pilates, bicicleta, tai chi, caminatas son algunas que ayudan a estos pacientes.

4. El Parkinson siempre es hereditario. Si bien en la mayoría de pacientes la enfermedad no es hereditaria, sobre todo si comienza después de los 50 años de edad, se han identificado varios genes responsables que están asociados a la enfermedad. Distintos estudios demostraron que es poco frecuente que un hijo tenga la misma condición que su progenitor; es decir, los casos que están justificados por la genética son reducidos, incluso, hasta menos de 10% del número de afectados y las demás son situaciones esporádicas de la enfermedad.

5. El Parkinson solo se manifiesta en hombres. La enfermedad suele ser más frecuente en varones por razones que aún se desconocen. Sin embargo, las mujeres también pueden padecer la enfermedad. Las estadísticas indican que, por cada cinco personas afectadas, tres son hombres y dos mujeres. De todos modos, la forma de manifestarse puede ser diferente entre ambos sexos.

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