Cáncer de próstata: la clave de la detección temprana

El cáncer de próstata es el tumor más frecuente en los varones, representando el 18,7% de todos los tumores malignos, con una incidencia estimada de 12.000 casos por año en Argentina y una mortalidad de 3.722 pacientes.

Se trata de un tumor frecuente que inicialmente pasa desapercibido, ya que no genera síntomas y que se desarrolla cuando algunas células de la próstata crecen de forma desmedida, explica el Dr. Norberto Bernardo, Jefe de Servicio del Centro Argentino de Urología (CAU), y advierte también que debido a estas faltas de alerta, es esencial realizarse chequeos anuales a fin de detectar tempranamente cualquier anormalidad, lo que reduce la probabilidad de que el cáncer se propague y aumenta la posibilidad de control de la enfermedad y hasta cura definitiva.

Detectar el cáncer cuando se encuentra en sus fases iniciales posibilita contar con más opciones de tratamiento. Frente a este escenario, los profesionales recomiendan que los hombres mayores de 50 años se realicen un control médico anual y, en caso de tener antecedentes familiares, se aconseja iniciar a partir de los 40.

En algunos casos, en la etapa inicial surgen signos y síntomas que pueden ser notados, pero esto no siempre es así. Por eso, existen formas de sospechar el cáncer de forma precoz a través de un análisis de sangre que valora el antígeno prostático específico (PSA), y el exámen del tacto rectal, para chequear la presencia de nódulos. Además, existen métodos de diagnóstico por imagen que permiten incrementar la sospecha, cómo por ejemplo la resonancia magnética, cuyo diagnóstico se establece a través de la realización de una biopsia de próstata.

¿De qué trata esta enfermedad?

La próstata es la glándula masculina esencial para la función sexual, reproductiva y urinaria del hombre, que está ubicada por debajo de la vejiga y por delante del recto. Este tipo de cáncer se origina cuando las células de la próstata comienzan a crecer sin control. Esta situación se presenta en uno de cada 7 hombres.

¿Cuáles son sus síntomas?

Generalmente este tipo de tumor suele crecer lentamente, por lo que no presenta síntomas tempranos, aunque puede presentar elevaciones del valor del PSA. En etapas avanzadas, los síntomas y signos más frecuentes son:

incremento de la frecuencia de la orina
disminución en la fuerza de flujo de la orina
sangre en la orina
dolor en los huesos
pérdida de peso
disfunción eréctil
en algunas ocasiones, se pueden presentar molestias al estar sentado, causadas por un aumento del tamaño de la próstata
¿Existen factores de riesgo que favorezcan su desarrollo?

Si bien no se conocen las causas que originan el cáncer de próstata, existen varios factores que pueden predisponer a alguien en mayor o menor medida:

Edad: a partir de los 50 años, aumentan las posibilidades de sufrir cambios en la próstata.
Antecedentes familiares: si bien no es una condición, la historia familiar es un factor muy importante. Cerca de un 10% de los casos pueden darse como resultado de una predisposición genética o hereditaria.
Alimentación: las personas que siguen una dieta alta en grasa animal y/o padecen obesidad pueden tener mayores posibilidades de padecer cáncer de próstata.
¿Cuáles son los tipos de cáncer que existen y sus tratamientos?[1]

La mayoría de los cánceres de próstata son adenocarcinomas. Estos se desarrollan a partir de las células glandulares, es decir, las células que producen el líquido prostático que se agrega al semen.

Dependiendo de la situación, existen diversas opciones de tratamiento para los pacientes:

Observación o vigilancia activa: debido a que algunas variantes del cáncer de próstata frecuentemente crecen muy de forma lenta, es posible que algunos hombres (especialmente aquellos de edad avanzada o con otros problemas graves de salud) nunca necesiten tratamiento. En vez de eso, sus médicos pueden recomendar observación (a veces conocida como espera en observación) o vigilancia activa.

Cirugía: el tipo principal de cirugía para el cáncer de próstata es la prostatectomía radical. En esta operación, el cirujano extirpa toda la glándula prostática además de una porción del tejido que la rodea, incluyendo las vesículas seminales, preservando las estructuras vasculares y nerviosas vinculadas a la erección y la continencia urinaria.

Radioterapia: la radioterapia utiliza rayos de alta energía para destruir las células cancerosas. Dependiendo de la etapa del cáncer de próstata y de otros factores, se puede utilizar este tipo de tratamiento.

Crioterapia: la crioterapia (también llamada criocirugía o crioablación) emplea temperaturas muy frías para congelar y eliminar las células cancerosas de la próstata, así como la mayor parte de la próstata.
HIFU: utiliza ultrasonido de alta intensidad para destruir focalmente células tumorales en la próstata.

Terapia hormonal: el objetivo de este tratamiento es reducir los niveles de las hormonas masculinas (andrógenos) en el cuerpo, o evitar que estas hormonas estimulen el crecimiento de células cancerosas de la próstata.

Quimioterapia: la quimioterapia (quimio) utiliza medicamentos contra el cáncer que se inyectan en una vena o que se administran por vía oral. Estos medicamentos pasan a través del torrente sanguíneo para llegar a las células cancerosas en la mayoría de las partes del cuerpo.

Inmunoterapia: es el uso de medicamentos para estimular el sistema inmunitario de la persona de modo que reconozca y destruya a las células cancerosas con más eficacia.

Terapia dirigida: es un tipo de tratamiento contra el cáncer que usa medicamentos para identificar y atacar a las células cancerosas causando poco daño a las células normales. Estas terapias atacan el funcionamiento interno de las células cancerígenas; la programación que hace que éstas sean diferentes de las células normales y sanas.

En el Centro Argentino de Urología (CAU), encabezado por el Dr. Norberto Bernardo, podemos ayudar a todos aquellos que tengan dudas sobre esta y otras patologías. Nuestros pacientes pueden realizar todo el proceso de atención, desde consultas hasta intervenciones quirúrgicas de alta complejidad que no requieren internación. En los casos de pacientes que requieran intervenciones con internación, pueden ser tratados por nuestros profesionales en las Clínicas y Sanatorios que su sistema de Salud recomiende.

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