Con agroelectrónica 4.0, mejoran la calidad de las cerezas de exportación

De dimensiones, peso y superficie de dureza similar a las variedades disponibles en el mercado, especialistas del INTA desarrollaron una cereza electrónica con sensores que recorre los procesos de empaque y traslado junto al resto de las frutas. A partir de un transmisor inalámbrico bluetooth, baterías recargables de litio y un acelerómetro, reporta los movimientos y lugares en los que reciben golpes. Esta información será clave para mejorar los procesos, disminuir descartes e incrementar la rentabilidad.

De dimensiones, peso y superficie de dureza similar a las variedades disponibles en el mercado, especialistas del INTA desarrollaron una cereza electrónica con sensores que recorre los procesos de empaque y traslado junto al resto de las frutas. A partir de un transmisor inalámbrico bluetooth, baterías recargables de litio y un acelerómetro, reporta los movimientos y lugares en los que reciben golpes. Esta información será clave para mejorar los procesos, disminuir descartes e incrementar la rentabilidad.

Una tecnología tan pequeña como innovadora

La cereza electrónica es un prototipo que aún no está disponible para las plantas de empaque. Se trata de una segunda versión actualizada que, según detalló el ingeniero en electrónica del INTA, incorpora innovaciones tales como un transmisor inalámbrico bluetooth, que permite conectar la cereza a un dispositivo móvil y una batería recargable de litio con las dimensiones y peso adecuados a las necesidades del prototipo.

A su vez, la nueva versión de la cereza electrónica tiene un acelerómetro con un fondo de escala mayor para registrar los impactos. “También se mejoró el encapsulado que recubre al equipo, para lo cual se realizó una impresión 3D y se ensayaron distintos materiales, desde plásticos duros hasta materiales flexibles y con diferentes espesores hasta encontrar la combinación que logró los mejores resultados en las mediciones”, aclaró Moltoni.

“Esta tecnología brinda información concreta para que el sector tome las decisiones necesarias a fin de realizar las mejoras que requiera la planta de empaque”, explicó Moltoni quien no dudó en destacar el logro: “Es un elemento clave de evaluación de golpes de cerezas que permite reducir los descartes y las pérdidas económicas”.

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *