Cooperativa de mamás en situación de vulnerabilidad se suma a proyecto de producción sustentable en la Provincia de Buenos Aires

El Ministerio de Agroindustria bonaerense, que impulsa la implementación del modelo de Bioeconomía en la Provincia como motor del desarrollo local, está llevando adelante un proyecto piloto en la ciudad de América, Partido de Rivadavia, que podrá ser replicado rápidamente en otras localidades de la Provincia. Se trata de un proyecto de Residuo Cero que se basa en la producción de hongos comestibles en el que participarán las integrantes de la Cooperativas MAMIS, madres solteras en situación de vulnerabilidad.

A partir de restos de poda  de arbolado urbano  se producen las especies de hongos Pleurotus y Shiitake. Le sigue fase orgánica de residuos sólidos urbanos y residuos agrícolas; el chipeado de la materia orgánica para formar el sustrato a partir donde se cultivarán los hongos. Se pasteuriza utilizando una caldera que usará ese chipeado de poda como combustible, se inoculará el hongo, se incubará y, por último, se cultivará.

Para ese fin se instalará un biodigestor que, no sólo tratará los residuos orgánicos evitando que vayan a un basural, sino que proveerá la energía necesaria para climatizar las salas de producción. Al finalizar el ciclo productivo del sustrato, el residuo que queda no es más que una bolsa de materia orgánica que se utilizará para generación de energía.

La cooperativa de MAMIS está conformada por 18 Madres solteras en situación de vulnerabilidad que, con el acompañamiento del Estado Provincial, el Estado Municipal y la asistencia técnica del Laboratorio de Hongos Agaricales de un Instituto UBA-CONICET, serán las encargadas de llevar adelante este Proyecto que les significará un trabajo genuino, progreso, inserción en el mercado laboral, desarrollo personal, autovaloración y poder de decisión sobre sus propias vidas.

Esta gestión integral de residuos sólidos urbanos disminuye el riesgo de incendio al aprovechar la biomasa disponible como materia prima, aporta a disminuir la contaminación ambiental al utilizar residuos que ya no irán a un basural, aporta a ampliar la oferta laboral, aporta al desarrollo local y genera una nueva oferta al turismo gastronómico.

A su vez, se prevé que parte de la producción se destine a enriquecer la dieta de los comedores escolares ya que estas especies son muy ricas en proteínas, vitaminas y minerales. Se trata de producto de gran calidad nutricional que contribuirá al mejor desarrollo y aprendizaje de los chicos.

A nivel provincial, con la incorporación de otros municipios que ya manifestaron su interés en replicar este Proyecto, se espera obtener, dentro de los próximos cuatro años, un nivel de producción que permita no sólo satisfacer el mercado interno sino también la apertura de nuevos mercados, regionales e internacionales, posicionando a la Provincia de Buenos Aires dentro de los principales productores de hongos comestibles de Latinoamérica.

En esta acción concreta se contemplan todos los aspectos del modelo de Bioeconomía: articulación, aprovechamiento de biomasa residual y para la generación de energía y alimentos, agregado de valor, economía circular, investigación, transmisión de conocimiento e innovación productiva.

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