De manera dispersa pero sostenida, la obra de Libertad Demitrópulos no deja de reeditarse

Así es el caso de “Un piano en Bahía Desolación”, novela reeditada recientemente por Fondo de Cultura Económica, y en este momento la responsable de los derechos de los libros de la autora jujeña es su hija Mariana Giannuzzi, con quien Télam mantuvo una charla.

Con una obra que se reedita de manera dispersa en editoriales de perfiles muy diferentes, desde la universitaria Eudeba pasando por Marea hasta Mil Botellas, el universo de Libertad Demitrópulos (1922-1998) persiste en librerías y también en la conversación pública con personajes de mujeres de sectores populares que pelean contra los mandatos impuestos sobre sus vidas como en el caso de “Un piano en Bahía Desolación”, reeditada recientemente por Fondo de Cultura Económica.

En este momento, la responsable de los derechos de los libros de la autora jujeña es su hija Mariana Giannuzzi, también hija del poeta Joaquín Giannuzzi, quien después de la muerte de su hermana quedó a cargo de la obra de su madre. “Editorial que me llama, autorizo porque me importa que pueda difundirse su obra, que se conozca a una de las grandes narradoras argentinas”, sintetiza Giannuzzi en diálogo con Télam.

Para ella, hubo un antes y un después en el interés por el trabajo de su madre: la celebración que se hizo en el Centro Cultural Kirchner (CCK) cuando se cumplían 100 años de su nacimiento y la escritora y editora Liliana Viola motorizó una jornada llamada “Operativo Libertad” que incluyó lecturas performáticas, mesas de crítica y debate con autoras como Dolores Reyes, Camila Sosa Villada, Florencia Abbate y Silvia Hopenhayn.

“Ese evento fue un boom, nos empezaron a llamar de todos lados. Ella no tuvo un editor como tuvo, por ejemplo, mi papá que tenía a Carlos Pereiro de Ediciones del Dock, que fue responsable de editarle las primeras obras completas”, repasa la licenciada en kinesiología y bailarina.

Con su sello, Pereiro reeditó en 1996 la que es su novela más conocida “Río de las congojas”, sobre la conquista desde la voz de los despojados, que en 2014 rescató Ricardo Piglia en su serie del Recienvenido de Fondo de Cultura Económica (FCE), pensada como una colección que proponía “leer lo que no se ve en la superficie”, tal como la definía el escritor, crítico y editor.

Con esa reedición, Demitrópulos volvió a circular con más fuerza pero en la previa a esa instancia la publicación de su obra estuvo marcada por el trabajo de Pereiro: “Conocí a Libertad por intermedio de su marido, el gran poeta Joaquín Giannuzzi, a quien desde el año 90 en adelante le publiqué todos sus libros. Entablamos una relación de amistad lo que me llevó en el año 1996 a ofrecerle a ella reeditarle el libro que quisiera. Ella eligió ‘Río de las congojas’, que hacía 15 años estaba agotado. Esa edición volvió a ponerla en circulación ya que hasta ese momento todos los títulos estaban agotados. Luego publiqué la nouvelle ‘La flor de hierro'”, recuerda en un intercambio con Télam.

Y las reediciones siguieron: “En 2008 se le hizo un homenaje al cumplirse diez años de su muerte y la editorial publicó ‘Muerte, animal y perfume’, su único libro de poesía que había sido editado en Jujuy en 1951. Finalmente en 2010 publicamos su biografía de Eva Perón”.

Esos títulos tuvieron en los últimos meses nuevas ediciones: la novela “La flor de hierro” fue retomada por el sello platense Mil Botellas; su primera novela “Los comensales”, por decisión de la editorial Eudeba; y la biografía de Eva Perón, que había tenido una primera edición en 1984 en la colección de Centro Editor de América Latina, volvió a las librerías por impulso de Marea.

Antes “Río de las congojas” había iniciado el proceso de reediciones de esta escritora, docente y militante peronista nacida en Libertador General San Martín (Ledesma) en 1922 que, según cuenta su hija, “nunca fue betseller y nunca quiso serlo”.

“Fue feminista y peronista, fundó la Unión Feminista Argentina (UFA) con María Luisa Bemberg y la UDA (Unión Docente Argentina). Mi mamá era peronista desde los 18 años. No la conoció a Evita, trabajó en el Hogar Escuela Eva Perón porque era docente, se había recibido en Ledesma. Su peronismo fanático la hacía no entrar en ciertos círculos literarios”, señala su hija mayor quien también la recuerda como una gran lectora que estudió Letras y le faltó un año para terminar la carrera.

Mariana Giannuzzi la define como “una escritora de culto, era la desconocida, la que había que sacar adelante” y recuerda que en su casa de infancia, sus padres estaban mal económicamente hasta que él recibió el premio nacional de literatura. “Con esa pensión vitalicia estuvimos un poco mejor pero no vivimos de la literatura. No estábamos bien. No eran bestsellers”, resalta.

La última novela que se reeditó de Demitrópulos fue “Un piano en Bahía Desolación”, un trabajo que estuvo a cargo de Fondo de Cultura Económica en su colección Tierra Firme y pone el foco en Nancy, una joven inglesa de clases populares, que es trasladada en barco desde Liverpool hasta Punta Arenas, y obligada a vivir con un ganadero austríaco.

Situada en la Patagonia argentina, la novela, publicada por primera vez en 1994, está atravesada por un clima de opresión en el que conviven mineros, loberos, prestamistas y prostitutas en la etapa de consolidación del Estado nación con pactos patriarcales en los que las mujeres pagan los costos más altos pero desde la mirada de Demitrópulos se trata de personajes que ofrecen resistencia y lucha.

De los libros suyos que esperan reediciones están las novelas “Sabotaje en el álbum familiar” (1984), “Quién pudiera llegar a Ma-Noa” (1986), su ensayo “Poesía tradicional argentina” (1972) y su único libro de poemas “Muerte, animal y perfume” (1951).

Al momento de repasar la obra de su madre, Giannuzzi analiza: “En ‘Un piano…’ hay manejo del estilo definido y demitropulesco. En ‘La flor de hierro’ hay un ensayo sobre el tema del lenguaje, hay una búsqueda de un lenguaje propio”.

Ahora al momento de recomendar por dónde empezar a leer esta obra, Giannuzzi recomienda “Río de las congojas” pero también sugiere “la lectura de su poesía porque es ver por dónde empezó a escribir” aunque por el momento ese único libro de poesía no esté reeditado.

Pero la obra de Demitrópulos también tiene un inédito: “La mamacoca”, una novela que había quedado inédita y su hija rescató escrita a máquina y entregó a la Editorial Universitaria Villa María (Eduvim) para la colección Narradoras Argentinas que dirige María Teresa Andruetto.

Para Giannuzzi, esta posibilidad de fomentar la lectura y circulación de la obra de su madre es un ejercicio permanente que le permite ayudar a mantener vigente su universo creativo.

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