Olvidar dónde se dejaron las llaves, no recordar el nombre de alguien o sentir que cuesta más concentrarse son situaciones que muchas personas comienzan a notar con el paso de los años. Aunque en muchos casos estos cambios pueden formar parte del proceso natural de envejecimiento, los especialistas señalan que también es importante prestar atención a ciertos síntomas que podrían indicar problemas neurológicos que requieren consulta médica.

Muchas enfermedades neurológicas pueden prevenirse o tratarse mejor si se detectan a tiempo”, explica la Dra. Andrea Uez Pata (MN 96207), médica neurocirujana especialista en salud cerebral.
Enfermedades neurológicas más frecuentes
Entre las principales afecciones que pueden afectar al cerebro se encuentran el Accidente cerebrovascular, las demencias, las cefaleas, los traumatismos craneales, las infecciones como la Meningitis y enfermedades neurodegenerativas como la Enfermedad de Parkinson o la Esclerosis múltiple. En menor medida también pueden presentarse tumores cerebrales.
A nivel mundial, las enfermedades neurológicas representan una de las principales causas de discapacidad y mortalidad. Según datos de la Organización Mundial de la Salud, los trastornos neurológicos afectan a cientos de millones de personas en todo el mundo y su impacto continúa creciendo a medida que aumenta la expectativa de vida.
Síntomas de alerta que requieren consulta
Si bien algunos olvidos ocasionales pueden ser normales, los especialistas recomiendan no minimizar ciertos síntomas neurológicos. “Dolores de cabeza intensos y repentinos, debilidad súbita en la cara o el cuerpo, trastornos del lenguaje, pérdida del equilibrio, visión borrosa o desorientación pueden ser señales de alerta que requieren evaluación médica”, advierte Uez Pata.
Otros síntomas a tener en cuenta incluyen:
mareos persistentes
problemas de memoria que empeoran con el tiempo
hormigueos o sensaciones anormales en la piel
alteraciones en la percepción del frío o del calor
Ante la aparición de estos signos, los especialistas recomiendan consultar de forma temprana para realizar los estudios necesarios y determinar su causa.
Hábitos que ayudan a proteger el cerebro
Más allá de los controles médicos, existen hábitos cotidianos que pueden ayudar a cuidar la salud cerebral y reducir el riesgo de enfermedades neurológicas.
Entre las principales recomendaciones se destacan:
controlar factores de riesgo como hipertensión o diabetes
evitar el tabaquismo
moderar el consumo de alcohol
realizar actividad física regularmente
dormir lo suficiente
mantener una vida social activa
estimular el cerebro con aprendizaje continuo
“Seguir aprendiendo, mantener vínculos sociales y sostener hábitos saludables tiene un impacto muy positivo en la salud del cerebro a lo largo de toda la vida”, señala la especialista.
En el caso de quienes practican deportes o actividades de riesgo, también se recomienda utilizar casco y elementos de protección para prevenir traumatismos craneales.
Inteligencia artificial y salud cerebral
En los últimos años, los avances tecnológicos también comenzaron a transformar el campo de la neurología. Herramientas basadas en Inteligencia artificial ya se utilizan para colaborar en la interpretación de imágenes médicas, mejorar procesos de rehabilitación neurológica y facilitar el acceso a orientación médica en regiones alejadas de los grandes centros urbanos.
“Estas herramientas pueden ser de gran ayuda para detectar signos de alerta o mejorar la atención en lugares donde el acceso a especialistas es limitado. Sin embargo, es importante recordar que no reemplazan la consulta con un profesional”, concluye Uez Pata.