Enfermedades resistentes a los medicamentos podrían causar 10 millones de muertes por año para el 2050

La resistencia antimicrobiana (RAM) es una pandemia silenciosa que representa una amenaza importante para la salud pública. Enfermedades antes curables se convierten en potencialmente mortales, debido a que los microorganismos como bacterias, virus y hongos dejan de responder a los medicamentos antimicrobianos, haciendo más difícil el tratamiento de infecciones y más fácil la propagación de enfermedades.

Con base en un informe de las Naciones Unidas, se estima que las enfermedades resistentes a los antimicrobianos podrían causar 10 millones de muertes por año para el 2050.

La RAM o Resistencia Antimicrobiana ocurre cuando microorganismos como bacterias, virus, hongos y parásitos desarrollan resistencia a los medicamentos antimicrobianos utilizados para tratar las infecciones. Marcela Brocchetto, instrumentadora quirúrgica y especialista clínica en Essity, compañía líder en el mercado global de productos de higiene y salud, explica que “la rápida aparición y propagación de estos microorganismos patógenos resistentes compromete la capacidad de los equipos especializados para tratar infecciones comunes”.

Brocchetto afirma que el 30 por ciento de los antibióticos prescriptos en el contexto ambulatorio a nivel mundial son administrados innecesariamente. Por otra parte, indica que “a medida que la farmacorresistencia se propaga por todo el mundo, los antibióticos se tornan cada vez más ineficaces, lo que conduce a más infecciones difíciles de tratar, al incremento de los costos de salud y al aumento de la mortalidad”. (Fleming-Dutra KE et al. Prevalence of Inappropriate Antibiotic Prescriptions Among US Ambulatory Care Visits, 2010-2011. JAMA. 2016;315(17):1864-1873)

SITUACIÓN LOCAL

En Argentina, se está avanzando en la reglamentación de la Ley 27.680 a través del Ministerio de Salud, estableciendo directrices y normativas necesarias para llevar a cabo sus objetivos. Esto incluye la promoción de prácticas responsables en el uso de antimicrobianos tanto en humanos como en animales, así como el fomento de la investigación y el desarrollo de nuevas tecnologías y soluciones innovadoras en el ámbito de la salud y la higiene. Además, “permitirá mejorar la sensibilización y los conocimientos en esta materia mediante campañas que generen conciencia pública”, añade Brocchetto.

Más allá de este avance en el país, y aunque no hay datos oficiales sobre el número de personas que padecen RAM, las cifras brindadas por la ONU generan preocupación en el sector. Para Juan Manuel Narreondo, gerente para los países del Cono Sur de Essity Health & Medical, “esto representa un problema muy grave”. “Las cifras brindadas por naciones Unidas respecto a la resistencia antimicrobiana dan cuenta que para 2050, esta pandemia silenciosa será causante de más muertes que las ocasionadas por el cáncer”, agrega.

CONTRIBUCIÓN

Empresas como Essity, a través de su unidad de negocio Health & Medical, contribuyen al Marco Mundial de Concientización sobre el Uso de Antimicrobianos, con el objetivo de sensibilizar e informar sobre la resistencia antimicrobiana, refrendando su compromiso por seguir fomentando mejores prácticas médicas.

El “Reporte de Higiene y Salud de Essity 2023”, señala que en el futuro es probable que se produzcan más pandemias impulsadas por diversos factores como el cambio climático, la ganadería y la urbanización. Sin embargo, invertir en el tratamiento de infecciones, que brinden soluciones que reduzcan la cantidad de uso de antibióticos puede ayudar a lograr mejores resultados de salud, reducir infecciones, pandemias y altos costos para gestionarlos.

Es necesario garantizar el acceso al agua potable, saneamiento y productos de higiene que en total requerirían una inversión promedio de entre 10.3 y 11.5 millones de dólares al año, que es mucho menos que el costo de preparación para una pandemia, que asciende alrededor de 30.1 mil millones de dólares. Una cantidad insignificante en comparación con el costo estimado de 12.5 billones de dólares gastados a nivel global durante Covid-19.

Para invertir en la prevención de la resistencia antimicrobiana (RAM) se necesita la participación de múltiples partes interesadas. Gobiernos, proveedores de atención médica, personas del ámbito académico, sociedad civil y empresas deben colaborar en conjunto a nivel local, nacional y global para mejorar el tratamiento de infecciones y así brindar soluciones que reduzcan el uso de antibióticos para la prevención de infecciones y establecer medidas que, apoyadas en la educación y la formación, enfaticen la rentabilidad del tema como punto clave.

Al respecto, Juan Manuel destaca que “más allá de la promulgación de la Ley, es necesario trabajar articuladamente con médicos, enfermeros y profesionales de la salud y participar en el desarrollo de mejores prácticas en el tratamiento de heridas. Desde Essity buscamos ser ese socio estratégico que no solo brinda soluciones integrales, sino también que pretende colaborar con todo el ecosistema de salud para promover los mejores tratamientos disponibles para los pacientes”, concluye Narreondo.

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