Fibrosis pulmonar idiopática: la enfermedad que afecta a más de 8 mil argentinos

Esta patología afecta generalmente a los mayores de 60 años. Se estima que el número de afectados aumentará de la mano del incremento en la esperanza de vida.

Esta patología se produce cuando el tejido del pulmón se daña progresivamente y cicatriza, tornándose más grueso y rígido. Generalmente, se presenta en personas mayores de 60 años, por lo cual los expertos estiman que si diagnóstico irá en aumento de la mano del incremento en la esperanza de vida. Cuáles son los síntomas, métodos de diagnóstico y tratamientos.

La FPI es una patología que se encuentra dentro del grupo denominado como “enfermedades pulmonares intersticiales”. Hasta el momento, las causas que provocan esta dolencia no han sido identificadas, aunque los expertos presumen que ciertos factores ambientales y genéticos pueden contribuir a su aparición. “En nuestro país, si bien no se cuenta con cifras confiables, la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria estima que la cantidad de personas afectadas rondaría las 8000, con entre 2000 y 3000 casos nuevos anuales”, advirtieron desde la propia sociedad científica.

En tanto, como se presume que la incidencia de esta enfermedad irá en aumento, debido a una esperanza de vida más prolongada y un diagnóstico más temprano y preciso, gracias a mejoras en las técnicas, los expertos advirtieron la importancia de detectarla en los estadios más precoces con el objetivo de optimizar la administración de los tratamientos.

“Existen diferentes tipos de enfermedades pulmonares intersticiales y muchas de ellas cursan tarde o temprano con Fibrosis Pulmonar”, señaló el neumonólogo Martín Fernández (MN 122.441), coordinador de la Sección Enfermedades Pulmonares Intersticiales de la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria. “Si bien en la mayoría de los casos no se conocen las causas, sí existen factores asociados con ella”, aclaró el además miembro del consultorio Especializado en Enfermedades Pulmonares Intersticiales del Hospital de Rehabilitación Respiratoria María Ferrer.

Por su parte, el también neumonólogo y coordinador de la Sección Enfermedades Pulmonares Intersticiales de la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria, el doctor Santiago Auteri (MN 123770), señaló que entre los factores de riesgo asociados a la enfermedad se encuentran “el tabaquismo, la exposición prolongada a contaminantes o polvos ambientales o laborales; infecciones pulmonares virales o bacterianas; ciertos medicamentos como algunos antibióticos, antiarrítmicos, anticonvulsivos; enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE); y predisposición genética”.

Fibrosis Pulmonar Idiopática: ¿cuáles son los síntomas?

Según señalaron los expertos, el síntoma más común es la disnea (falta de aire), la cual muchos pacientes describen como una “sensación de ahogo”. Además, esta enfermedad también muestra como signos habituales la tos seca frecuente e irritativa; fatiga y debilidad; malestar en el pecho; pérdida del apetito; y pérdida de peso sin motivo aparente.

“Los síntomas pueden no estar presentes en los estadios tempranos de la enfermedad, y presentarse cuando ésta ya se encuentra avanzada”, advirtieron los expertos y destacaron que “si la enfermedad avanza y el daño a los pulmones se agrava; en primer lugar, puede haber falta de aire ante esfuerzos como, por ejemplo, subir una escalera. Luego la disnea va progresando a menor actividad física, como ducharse y vestirse”.

Fibrosis Pulmonar Idiopática: ¿cómo se diagnostica?

Ambos médicos señalaron que “en muchas ocasiones, el diagnóstico de FPI puede ser dificultoso y requerir un equipo médico multidisciplinario que incluya neumonólogos, especialistas en imágenes, reumatólogos y patólogos, quienes debatirán sobre los diagnósticos diferenciales”. Al tiempo que aclararon que “en nuestro país, muchos centros cuentan con esta metodología de diagnóstico multidisciplinario”.

En palabras de los expertos, el diagnóstico puede dividirse en pasos. En el primero, el profesional tratante efectuará una serie de preguntas y examinará al paciente con el objetivo de realizar su historia clínica para luego dar paso a evaluaciones y pruebas diagnósticas. De este modo, buscarán determinar si efectivamente se trata de fibrosis pulmonar.

Entre los estudios enumerados, los neumonólogos destacaron la tomografía computada de alta resolución, la cual ayudará a los médicos a identificar más claramente el tipo y grado de fibrosis; las pruebas de función pulmonar, que permite evaluar el funcionamiento pulmonar y definir la gravedad de la enfermedad.

Asimismo, también se efectuarán otros estudios para descartar una enfermedad autoinmune no diagnosticada previamente, la cual puede ser responsable de la Fibrosis Pulmonar. “En algunos casos puede ser necesario recurrir a una biopsia pulmonar que, dependiendo de la complejidad del caso, puede ser realizada mediante broncoscopía o mediante una cirugía”, destacaron.

Fibrosis Pulmonar Idiopática: ¿cuál es el tratamiento?

“El curso clínico de la FPI es muy variable y puede ser difícil de predecir. Por eso, las estrategias para tratar la enfermedad dependerán de cada paciente en particular”, resaltó Auteri. Mientras que Fernández agregó: “Aunque hasta el presente no se conoce una cura, es importante tener en cuenta que sí cuenta con diferentes opciones terapéuticas para controlar la enfermedad, de modo que el paciente pueda tener una buena calidad de vida y realizar las actividades de su vida cotidiana”.

En ese tono, los expertos señalaron que “la atención médica habitual puede incluir tratamientos farmacológicos, rehabilitación respiratoria, vacunas preventivas, y oxigeno suplementario o trasplante de pulmón en casos seleccionados”.

Según explicaron, la rehabilitación respiratoria incluye acondicionamiento, entrenamiento físico aeróbico y ejercicios de respiración. Pero eso no es todo, ya que además se educa al paciente sobre control de la respiración, control de la ansiedad y el estrés; y planes de nutrición saludable para optimizar la respiración. El objetivo de estas acciones es “restaurar la capacidad del paciente para realizar sus actividades diarias tratando de disminuir el grado de dificultad para respirar”, siendo que este método se convirtió en el más elegido por los expertos “para mejorar la calidad de vida de los enfermos”.

Vale destacar que los programas incluyen médicos, enfermeras, terapeutas respiratorios, kinesiólogos, nutricionistas, y psicólogos. “En el mes de la Fibrosis Pulmonar, recomendamos a aquellas personas que tengan sensación de ahogo o falta de aire, sobre todo si son mayores de 60 años, que hagan una consulta con un neumonólogo”, subrayaron los expertos.

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