Japón ama a los carpinchos: tienen su animé, se bañan en aguas termales y les gustan las caricias

La embajada de ese país se sumó al Ministerio de Ambiente en la defensa a los animales, tras las quejas de vecinos de barrios privados por los detrozos en sus jardines.

Tras la repercusión por las quejas de vecinos de barrios privados de Nordelta por la aparición de carpinchos y los destrozos en jardines, la Embajada de Japón se sumó al Ministerio de Ambiente local para defenderlos, expresó su amor por ellos, resaltó su costumbre de bañarse en aguas termales, contaron que se quedan dormidos cuando se los acaricia y que en ese país tienen su propio marketing en juguetes y dibujos de animé.

“¡En Japón amamos a los carpinchos!. Estos hermosos roedores que están siendo tendencia, son muy queridos en todas las regiones y hasta tienen su propio anime y se bañan en los onsen -aguas termales-. Te contamos algunas curiosidades de su vida”, indicó la Embajada japonesa en su cuenta de Twitter.

La publicación que es tendencia en esa red social, con más de 4.500 retweets cuenta en un hilo que el “Capybara Onsen es una de las aguas termales especialmente diseñadas para los carpinchos que se encuentra en Nagasaki ¡Y hay en muchas ciudades más!”.

El mensaje es acompañado por un video donde se muestra un parque natural “Nagasaki Bio Park”, que tiene estas aguas termales y saunas para los llamados Capibaras o carpinchos, y el subdirector del parque cuenta sobre la actitud amistosa con los humanos y las características del animal.

“Los capibaras son los roedores más grandes del mundo, el más grande de nuestra manada pesa unos 60 kilos. Cuando se sienten amenazados se sumergen en el agua y gracias a la alineación de sus ojos y nariz pueden detectar depredadores incluso estando debajo del agua”, contó Masao Ito.

A su vez, el subdirector del parque japonés remarcó que son animales “herbívoros y dóciles por naturaleza, son tímidos y ahora se llevan bien con el humano”, mientras acaricia varios carpinchos que se tiran al sol a su lado.

Muestran imágenes de los animales mientras estos son acariciados por niñas y niños y, según cuenta Masao Ito, se quedan dormidos y ronronean cuando reciben caricias, y hasta se dan vuelta panza arriba.

 

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