Las sombras de los agujeros negros

El sábado 18 de mayo, a las 18 horas, se ofrecerá una charla, a cargo del físico Gaston Giribet, para saber más sobre estos astros, luego de conocerse la primera imagen de estos.

The Event Horizon Telescope (EHT) — a planet-scale array of eight ground-based radio telescopes forged through international collaboration — was designed to capture images of a black hole. In coordinated press conferences across the globe, EHT researchers revealed that they succeeded, unveiling the first direct visual evidence of the supermassive black hole in the centre of Messier 87 and its shadow. The shadow of a black hole seen here is the closest we can come to an image of the black hole itself, a completely dark object from which light cannot escape. The black hole’s boundary — the event horizon from which the EHT takes its name — is around 2.5 times smaller than the shadow it casts and measures just under 40 billion km across. While this may sound large, this ring is only about 40 microarcseconds across — equivalent to measuring the length of a credit card on the surface of the Moon. Although the telescopes making up the EHT are not physically connected, they are able to synchronize their recorded data with atomic clocks — hydrogen masers — which precisely time their observations. These observations were collected at a wavelength of 1.3 mm during a 2017 global campaign. Each telescope of the EHT produced enormous amounts of data – roughly 350 terabytes per day – which was stored on high-performance helium-filled hard drives. These data were flown to highly specialised supercomputers — known as correlators — at the Max Planck Institute for Radio Astronomy and MIT Haystack Observatory to be combined. They were then painstakingly converted into an image using novel computational tools developed by the collaboration.

En abril de este año, se dio a conocer mundialmente la primera foto de un agujero negro captada por la colaboración científica Event Horizon Telescope (EHT). Se trata de la prueba más contundente hasta el momento de la existencia de este tipo de astros pero, ¿qué son los agujeros negros? ¿Cuál es la magnitud del descubrimiento? Todo esto se abordará el sábado 18 de mayo, a las 18 horas, en la charla “Las sombras de los agujeros negros”, a cargo del profesor de Física Teórica en la Universidad de Buenos Aires (UBA) e investigador Principal del CONICET, Gaston Giribet. La actividad está recomendada a partir de los 16 años. 

Según Giribet, los agujeros negros son los astros más extraños y desconcertantes del universo. Se forman a partir de la muerte de ciertas estrellas. “Son astros de una enorme densidad que generan en su superficie un campo gravitatorio tan intenso que nada, ni siquiera la luz, puede escapar de su interior. Debido a que no emiten luz, ni ningún tipo de radiación, es imposible ver a los agujeros negros directamente, y uno infiere su existencia a partir de los fenómenos que ocurren en sus inmediaciones”. El físico explica que cerca de los agujeros negros la luz se distorsiona de manera curiosa, se generan grandes torbellinos de plasma y se generan jets de energía y partículas que son expulsados al medio interestelar.

La primera foto de la colaboración científica EHT, dirigida por Shep Doeleman, es de la silueta de un agujero negro supermasivo recortada sobre la luz que viene detrás de él. El astro de varios miles de millones de masas solares se encuentra a 53 millones de años luz de nosotros, en el centro de la galaxia Messier 87. El físico cuenta que tomar una imagen de un agujero negro es extremadamente difícil por varias razones: “La principal es la cualidad que los define, que no emiten luz. La foto tomada recientemente es la de su silueta, de su sombra. La otra razón es que son relativamente pequeños en relación a la distancia que se encuentran de nosotros, es decir, la amplitud angular de la imagen que pretende observarse es muy pequeña”, y agrega que “la imagen tomada por el EHT es tan pequeña que equivale a ver una manzana en la superficie de la luna. Resolver imágenes tan pequeñas en astronomía requiere de una tecnología y de un ingenio inéditos”.   

¿Einstein tenía razón?

“Hasta el momento, la teoría de Einstein ha mostrado ser la teoría correcta”, responde el físico que investiga la teoría de cuerdas, la teoría cuántica de campos, y la física de los agujeros negros. La obtención de imágenes nítidas permitirá comprobar varias predicciones de la teoría de la relatividad general de Einstein. “El escrutinio cuidadoso de la forma geométrica de la sombra de los agujeros negros nos permitirá verificar si las ecuaciones de Einstein describen o no la gravedad perfectamente”, afirma.

 Existen agujeros negros en nuestra galaxia y también en otras. En el centro de nuestra galaxia existe un gigantesco agujero negro llamado Sagitario A*, cuya masa es varios millones de veces superior a la masa de nuestro sol. “Se espera que en un futuro cercano, y acaso muy pronto, se logre también una imagen del agujero negro que se halla en el centro de nuestra propia galaxia”, cierra entusiasmado.

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