Lepra ¿enfermedad del pasado?

Se estableció el último domingo de enero de cada año como el Día Mundial de la Lepra con el objetivo de concientizar y reducir el estigma contra quienes padecen la enfermedad.

La lepra es una enfermedad infecciosa crónica producida por el Mycobacterium leprae (bacilo de Hansen), cuyo período de incubación es muy prolongado (hasta 10 años), dependiendo de la inmunidad del paciente. Afecta preferentemente la piel y los nervios periféricos e igualmente puede afectar mucosas y órganos internos.

¿Cómo se contagia y cuáles son sus síntomas?

El contagio es dificultoso y se produce entre un enfermo no tratado y una persona sana susceptible. Se realiza por contacto directo y prolongado (domiciliario o laboral) y a través de secreciones de las vías respiratorias, requiriéndose en promedio 5 años antes de que aparezcan los síntomas.

Las manifestaciones de la enfermedad pueden ser muy variadas y múltiples, como por ejemplo manchas blanquecinas o rojizas, pérdida de la sensibilidad en las lesiones, manos, brazos, pies y piernas, pérdida del vello y de la transpiración, hormigueos, debilidad muscular, engrosamiento de la piel y nódulos en la superficie corporal, infecciones y lesiones que ocasionan discapacidades y deformidades.

Hay una forma de lepra que es la tuberculoide, en la que predominan las lesiones que son como manchas donde no hay sensibilidad; y, una forma más severa, la lepralepromatosa, en la que predominan los nódulos y las deformidades.

¿A quiénes puede afectar?

En Argentina la lepra es una enfermedad endémica más frecuente en adultos que en niños. Desde hace 10 años se detectan entre 300 y 400 casos nuevos por año, y afecta algunas zonas rurales y urbanas de nuestro país, siendo las áreas más comprometidas las de clima templado y tropical: el noroeste, el noreste y centro argentino.

¿En qué consiste el tratamiento de la lepra?

La lepra es curable si se cumple con el tratamiento en forma completa y el paciente puede desarrollar su vida en forma normal.

El tratamiento es ambulatorio y consiste en la combinación de distintas drogas antibióticas y antiinflamatorias por vía oral y por periodos de entre 6 y 12 meses, según el tipo de lepra que se presente.

La clave es la consulta temprana ante un signo clínico para el diagnóstico precoz, el tratamiento adecuado del paciente y el control de su familia.

La prevención consiste en diagnosticarla y tratarla precozmente y controlar a las personas que vivan en la misma casa.

Juan Sebastián Rusiñol (MN 74521)

Médico Servicio de Dermatología Hospital Alemán

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