Los datos que confirman que las vacunas funcionan

En la Argentina y en el mundo, diversos estudios de efectividad muestran el impacto positivo de la vacunación.

Las vacunas funcionan y las vacunas salvan vidas no son solo hashtags que circulan en redes sociales. Tampoco son opiniones. Son afirmaciones respaldadas por la evidencia científica.

En el caso específico de la pandemia de coronavirus, hace un año había incipientes indicios de que las vacunas candidatas que comenzaban a probarse en estudios clínicos en diferentes países podían ser efectivas para prevenir Covid-19. Hoy, las campañas de vacunación que avanzan en el mundo ofrecen cada vez más pruebas que lo confirman: las vacunas funcionan.

No está de más recordarlo en días en que muchas personas se alarman al enterarse por conocidos, por los medios de comunicación o por las redes, de contagios, internaciones o muertes en personas con covid que estaban vacunadas. “Tenía las dos dosis y se murió”, “se contagió y estaba vacunado”, se lee, se comenta, se comparte.

Esos casos no deben hacer perder de vista algunas cuestiones: las vacunas contra el coronavirus fueron muy eficaces en estudios clínicos y están demostrando ser muy efectivas en el “mundo real”, es decir, aplicadas en población general, para prevenir covid, pero especialmente las complicaciones graves y la muerte a causa de la infección.

Pero su alta eficacia no es total. No son infalibles: por diversas cuestiones, siempre habrá un porcentaje de personas que, al entrar en contacto con el virus, desarrollará la enfermedad; algunas, incluso, se complicarán y fallecerán, sobre todo en un contexto de alta circulación como el actual. Argentina es hoy el tercer país con mayor cantidad de nuevos casos reportados en el mundo.

“Las diferentes vacunas contra la covid que se desarrollaron de un año a esta parte han mostrado ser altamente seguras y muy eficaces, incluso con datos de eficacia muy superiores a los esperados, y muy superiores a los que tienen otras vacunas del calendario nacional de vacunación”, destacó  la médica infectóloga Florencia Cahn, presidenta de la Sociedad Argentina de Vacunología y Epidemiología (SAVE).

“Las vacunas contra covid que usamos en Argentina tienen una eficacia muy alta, que oscila entre casi el 80 y el 95% para prevenir las formas sintomáticas de covid, pero obviamente las personas que están vacunadas pueden tener formas leves o asintomáticas y obviamente transmitir el virus a otros. Los casos graves en personas vacunadas son extremadamente raros, pero obviamente pueden suceder”, añadió Cahn, que integra el comité médico de asesores del Gobierno en el contexto de la pandemia.

Esos casos conforman un número muy reducido en relación a la totalidad de vacunados. Por cada uno que se conoce hay muchos más en los que la vacuna “funciona”.

Beneficio individual y comunitario

Y aquí entra en juego otra de las cuestiones que no se puede soslayar: la vacunación confiere beneficios a nivel individual, pero es, principalmente, una estrategia de salud pública preventiva y altamente efectiva.

En Argentina, según un análisis del Ministerio de Salud sobre casi 8 millones de personas que recibieron la primera dosis, luego de los 21 días de recibirla, se enfermó sólo el 1,60% y murió el 0,04%. Mientras que entre casi 1,5 millón que completó el esquema, a los 21 días de la segunda dosis, solo se enfermó un número similar (el 1,58%) y falleció un 0,003%.

“Las estadísticas demuestran que las chances de fallecer por covid estando vacunados son muy muy bajas. Son casos excepcionales, pero por supuesto que cuando a uno le toca de cerca, las estadísticas no importan y lo que importa es la vida de la gente. No obstante, en líneas generales, y como herramienta de salud pública, las vacunas son seguras y son eficaces para prevenir las formas graves y los fallecimientos por covid”, afirmó Cahn.

En el mundo se realizan seguimientos con resultados similares. Un trabajo realizado en Escocia analizó el impacto de la aplicación masiva de las primeras dosis de las vacunas de Pfizer-BioNTech y Oxford-AstraZeneca y los ingresos hospitalarios por Covid-19. Sobre más de 1,3 millones de personas vacunadas desde fines de diciembre y febrero, entre 28 y 34 días después de recibir la aplicación, la eficacia para prevenir la hospitalización fue del 91% y del 88%, para cada una de las vacunas analizadas.

 

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