Los estudios por imágenes son la clave para la detección precoz del cáncer de mama

Según informes de la Sociedad Argentina de Mastología, en Argentina se detectan entre 15.000 y 20.000 casos nuevos cada año. La misma organización calcula que 1 de cada 8 mujeres que hayan alcanzado los 80 años habrá desarrollado la enfermedad en algún momento de su vida.

“Los conocimientos actuales sobre las causas del cáncer de mama son insuficientes, por lo que la detección precoz sigue siendo la piedra angular de la lucha contra esta enfermedad. Cuando se detecta precozmente, se establece un diagnóstico adecuado y se dispone de tratamiento, las posibilidades de curación son elevadas”, señaló el Dr. Juan Luis Uriburu, jefe del Servicio de Mastología del Hospital Británico.

La consulta anual con el mastólogo y la mamografía anual a partir de los 40 años es la mejor manera de llegar a tiempo al diagnóstico del cáncer de mama, para así evitar el avance de la enfermedad. El cáncer de mama es la principal causa de muerte oncológica en la mujer, pero cabe recordar que más del 85% de los tumores se detecta con la realización de una mamografía anual, y que el 95% de los casos que se detectan a tiempo pueden curarse.

Algunos consejos del especialista a tener en cuenta:

En las pacientes con antecedentes de cáncer de mama en familiares de primer grado, como una madre, hermana o hija, se recomienda realizar la primera mamografía diez años antes de la edad de detección del cáncer del familiar más cercano.
Los chequeos no evitan la aparición de la enfermedad, pero sí pueden brindar un diagnóstico precoz y un mayor porcentaje de probabilidad de cura.
El autoconocimiento de las mamas es esencial, para poder detectar cambios en caso de que los hubiere, en especial en mujeres jóvenes, pero esto no reemplaza al examen que realiza el médico mastólogo con periodicidad anual.
A partir de los 40 años, el examen clínico mamario normal no excluye la necesidad de realizar la mamografía anual.

¿Cómo detectar cambios en las mamas?

Si bien la única forma de obtener un diagnóstico es a través de la consulta y los estudios correspondientes en las instituciones de salud, también es importante que cada mujer conozca y lleve un registro de lo que sucede en su propio cuerpo.

“Conocer las propias mamas y llevar un registro de cómo están año a año es parte del trabajo de prevención. Para darte cuenta si hay algo distinto en ellas, podés tocarlas y observarlas periódicamente con atención, por ejemplo, antes de irte a bañar. Se debe poner atención especialmente en la alteración de las formas y el tamaño, y en la aparición de bultos o durezas”, afirmó la Dra. Adriana García, Jefa del Servicio de Diagnóstico por Imágenes del Hospital Británico.

Las hendiduras en la piel, arrugas o erosiones también son señales de alerta para consultar con un profesional. En cuanto a los pezones, se debe prestar atención a los cambios en la forma o posición, o en caso de presentarse sangrado. Si bien no siempre estos síntomas significan la presencia de un tumor en las mamas, son alertas para recurrir a un especialista.

El Servicio de Mastología del Hospital Británico, creado en el año 1979, se caracteriza por llevar a cabo el diagnóstico y tratamiento integral de la paciente con cáncer de mama, desde la consulta médica, hasta los tratamientos quirúrgicos, oncológicos y psico-oncológicos y el asesoramiento genético. Se distingue especialmente por dedicarse a la cirugía reconstructiva, que se realiza en el Hospital Británico desde el año 1981.

 

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