Nuevo tratamiento: Se aplica en el país la transposición uterina en mujeres con cáncer

Esta técinca consiste en el traslado del útero y los ovarios desde la zona de la pelvis hacia la pared del abdomen superior, donde permanecen mientras dura el tratamiento oncológico con radioterapia, aproximadamente unos 40 días.

La técnica de transposición uterina, que preserva el útero en personas con cáncer mientras dura el tratamiento oncológico con radioterapia pelviana, ya se aplica en el país, lo que constituye “un gran avance y ayudará en el futuro a muchas mujeres”, dijo José Martín Saadi, jefe de cirugía endoscópica del Hospital Italiano y uno de los dos cirujanos que lideró la primera que se realizó en la Argentina.

La transposición uterina consiste en el traslado del útero y los ovarios desde la zona de la pelvis hacia la pared del abdomen superior, donde permanecen mientras dura el tratamiento oncológico con radioterapia, aproximadamente unos 40 días.

Los cirujanos mantienen conectadas e indemnes las arterias ováricas para asegurar la irrigación sanguínea del útero y los ovarios para que permanezcan vitales, y durante esta etapa se inhibe la función menstrual con medicación.

Sin esta técnica el útero perdería definitivamente la capacidad de concebir debido al daño ocasionado por la radioterapia.

Este procedimiento se lleva a la práctica a través de dos cirugías laparoscópicas: una para trasladar el útero hacia la pared del abdomen superior, antes de iniciar el tratamiento radiante, y otra para volver a colocarlo en la pelvis, una vez finalizada la radioterapia.

Si es necesario realizar una cirugía oncológica, cualquiera de estos dos pasos pueden desarrollarse durante ese mismo procedimiento, según explicaron desde el Hospital Italiano, el centro de salud donde se utilizó por primera vez la técnica de transposición uterina.

“Atrás del caso estuvo nuestro equipo multidisciplinario conformado por especialistas en fertilidad, radioterapia, oncólogas clínicas, quienes trabajaron de forma integrada para llevarlo adelante con los resultados esperados”, aseguró a Télam Saadi, quien junto a Diego Odetto, ambos cirujanos y oncólogos ginecológicos, realizaron ese primer tratamiento, que fue además el número 25 a nivel mundial.

“Los dos nos subespecializamos en cirugía oncológica y desde hace muchos años que venimos trabajando no sólo en cirugías para curar el cáncer, sino también para preservar la fertilidad, un punto que consideramos crucial para las mujeres, y que no siempre se tenía en cuenta”, describió Saadi.

Por eso, el cirujano consideró que este procedimiento “suma y aporta muchos beneficios a las pacientes”, especialmente en esta época en la que “por distintos motivos, muchas mujeres postergan la maternidad”.

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