Tips para maridar comida y cerveza en las fiestas

La fiestas en familia o con amigos tienen de protagonistas a las cenas y picadas. ¿Qué pasa cuando la comida es abundante y el calor estremecedor?

Ante esta situación, las comidas frescas y los diferentes tipos de cervezas pueden enaltecer aún más ese menú tan pensado para celebrar la llegada de un nuevo año y, en el caso de la cerveza, tiene dos características clave:

Versatilidad: hay tanta variedad de tipos de cerveza como platos posibles, solo hay que animarse a explorar.
Gas: la carbonatación de la cerveza no sólo la hace saciar la sed, sino que también es un atributo que barre la grasa, cremosidad de las comidas, limpiando el paladar.
Así lo indicó Sol Cravello, licenciada en Tecnología de alimentos y sommelier de cerveza, quien, además, expresó que, teniendo en cuenta las virtudes de esta bebida, hay recomendaciones de maridaje para las fiestas para tener en cuenta.

Una de ellas es una entrada de ensaladas frescas, con algún queso suave, tal vez con agregado de alguna fruta de estación van a ser grandes aliadas de alguna cerveza ligera, con leves notas aromáticas como una Session IPA por su bajo amargor, pero intenso sabor y aroma del lúpulo frutal, una Sour con frutas tropicales (cerveza con acidez, bajísimo alcohol y casi sin amargor, con un fuerte carácter frutal que remite a un jugo fresco).

En tanto, si el plato fuerte es un asado, nunca van a fallar las cervezas ámbar, también llamadas “rojas”, como una Amber Lager o una Amber Ale o Scotch debido a que sus notas a caramelo acompañan muy bien todo lo que es grillado de carnes.

“Los postres no escapan nunca a los frutos secos o disecados, ya sea en turrones, pan dulces, maní con chocolate o algún gusto de helado con avellanas. Para este tipo de postres una cerveza como una Brown Ale o una Porter son especiales”, indicó la experta.

Asimismo añadió: “Ambos estilos aportan un toque a chocolate con frutos secos (con diferentes matices e intensidades) que crean un puente de sabor genial con el postre. Acompañan con un amargor bajo, sabores que nos remiten a postres, pero sin llegar a ser dulces. Lo cual contrasta perfecto con nuestra mesa dulce”.

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