Autocuidado de la Salud: compromiso con prácticas saludables

En Latinoamérica se registra la más alta prevalencia de enfermedades crónicas no transmisibles (ECNT) y prevenibles a través de medidas de protección de la salud y el culto de un estilo de vida saludable, según la Cámara Argentina de Medicamentos de Venta Libre (Capemvel).

Se estima que alrededor del 57% de la población adulta de la región (302 millones de habitantes) tiene sobrepeso y el 19% (100,8 millones de personas), obesidad.

Estas condiciones favorecen el desarrollo de enfermedades crónicas que representan inversiones millonarias de los sistemas de salud para su tratamiento y que explican el 30% de mortalidad en la región por enfermedad cardiovascular, diabetes, hipertensión y enfermedad renal crónica.

Qué pasa en Argentina

Particularmente, en Argentina, la prevalencia de exceso de peso (sobrepeso + obesidad), según la 4° Edición de la Encuesta Nacional de Factores de Riesgo (realizada en 2018 y presentada en 2019), fue de 61,6%, comparativamente superior a la 3° Edición de la ENFR (57,9% en 2005), con una tendencia que se mantuvo en ascenso alarmante en relación con los relevamientos anteriores.

Y si se suma la mortalidad por enfermedades cardiovasculares, diabetes y enfermedad renal crónica, según el último informe de Estadísticas Vitales (DEIS) del Ministerio de Salud correspondiente al año 2020, la cifra alcanza a 112.477 individuos, que representa el 31.9% de los decesos por causa definida según la autoridad sanitaria.

Ante este panorama, el autocuidado -definido por la Organización Mundial de Salud (OMS) como “la capacidad de las personas, las familias y las comunidades para promover la salud, prevenir enfermedades, mantener la salud y afrontar enfermedades o discapacidades con o sin la ayuda de un proveedor médico”- es cada vez más relevante, especialmente a partir de la pandemia de Covid-19.

Recomendaciones

La Cámara Argentina de Medicamentos de Venta Libre (Capemvel) hizo un llamado a promover la práctica del autocuidado en Argentina y hacer un uso responsable de productos de autocuidado de la salud, como puede ser el acceso a medicamentos de venta libre (MVL) para resolver aquellas dolencias pasajeras, conocidas por el individuo, y durante el período de tiempo especificado en el prospecto del producto.

“Un analgésico en bajas dosis para el tratamiento de dolores de cabeza, resfríos, dolores menstruales, una sal antiácida o un pediculicida, son todas alternativas de venta libre a las que la gente accede para resolver temas puntuales y pasajeros. Sería costoso e ineficiente para el sistema de salud hacer una consulta médica en cada uno de estos casos”, afirmó Jimena Worcel, directora médica de Capemvel.

Y agregó: “Estas decisiones forman parte de lo que llamamos ‘automedicación responsable’, donde la gente reconoce condiciones menores que padece y toma decisiones para sentirse mejor. Diferente es el caso de la ‘autoprescripción’, a través de la cual un individuo se autoprescribe un medicamento que es de venta bajo receta y lo adquiere sin presentar la receta, situación absolutamente censurable y que conlleva riesgo sanitario”.

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