¿Cómo estimular el lenguaje de niñas y niños en casa?

A continuación detallamos consejos de profesionales en fonoaudiología.

– Acompañar las actividades diarias con palabras; es decir, los niños nacen sin saber cómo se llaman las cosas que los rodean, por eso necesitan que el adulto se las nombre. Ejemplo: si al niño se le da ropa para vestirse, en vez de decirle ponete “esto”, hay que hacer una descripción con todas las características de la ropa, como “ponete este buzo que tiene capucha y cierre”.

– Es importante generar participaciones activas durante las actividades cotidianas, de modo que el niño pueda anticipar y procesar cada actividad que se va a realizar.

– Siempre que los niños pregunten por el nombre de los objetos o por el significado de las palabras, responder correctamente.

– Brindarles información sobre palabras nuevas, por ejemplo: “Esto es una mesa, que sirve para poner cosas encima”.

– Hablar con los niños sin gritar, despacio, con frases comprensibles y directas.

– Hablar pronunciando adecuadamente las palabras, sin dejarlas a medias.

– Contarles cuentos e historias para estimular su vocabulario. Poner énfasis en describirles las imágenes que se ven en los libros.

– Escuchar con atención a los niños, darles tiempo para que se expresen, respetar su ritmo, mirarlos cuando hablan y no interrumpirlos. Estimularlos a que inicien el diálogo.

– Si el niño señala algo para pedirlo o lo pronuncia mal, pero el adulto entiende lo que quiere, hay que dárselo pronunciando correctamente la palabra y agregando una característica del objeto, sin decirle así no o está mal cuando dice la palabra.

– Hacerles preguntas abiertas, que los estimulen a dar una contestación; en lugar de cerradas, en las que el chico solo tenga que contestar sí o no.

– Ofrecerle diferentes formas de lograr una misma cosa, estimulando de esta forma la flexibilidad a la hora de realizar una acción.

– Usar fotos e imágenes de lugares conocidos y contarles qué pasó ese día, qué hicieron, quiénes estaban, etc.

– Ayudarlos a organizar sus juegos y secuenciarlos. Esto implica interactuar con ellos durante el juego y ayudarlos a crear uno organizado y representativo de la realidad.

– Para que no evadan hacer las tareas, es muy importante al principio proponerles las más fáciles y siempre felicitarlos por sus logros. Luego, ir incrementando progresivamente la complejidad y los desafíos.

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