¿Cómo saber si un niño tiene bronquiolitis?

Existen ciertos síntomas propios de los niños con bronquiolitis. Los principales son la mucosidad nasal, la tos y el catarro y la respiración más acelerada (taquipnea) y ruidosa con silbidos (sibilancias).

Además, los niños con bronquiolitis se agitan fácilmente y al respirar se le hunden las costillas. Estos niños manifiestan también cierta  dificultad para alimentarse o para conciliar el sueño y presentan fiebre con temperatura mayor a 38°C. Es importante saber también que cuánto más pequeño es el niño, más importantes pueden ser las complicaciones, con lo cual es precisa la consulta inmediata con el médico pediatra. “El diagnóstico de bronquiolitis lo realiza el médico.

Los padres y/o cuidadores pueden detectar que el  niño respira más rápido de lo habitual (está agitado), no se alimenta como de costumbre, duerme más de lo habitual o escuchan algún ruidito raro cuando respiran.  Estas son las pautas de alarma para realizar la consulta médica” recomendó la Dra. Eugenia Olivetti, Médica Pediatra especialista en Cardiología Infantil del servicio de Cardiología del Hospital J.P. Garrahan y Coordinadora del Centro Coordinador de Cardiopatías Congénitas.

Para prevenir las infecciones respiratorias, es muy importante reducir la exposición del bebé al virus sincicial respiratorio (VSR) principal causante de las mismas y para esto se recomienda:

  • Impulsar y mantener la lactancia materna.
  • Lavarse las manos.
  • Cumplir el calendario de vacunación y con las vacunas que determine el pediatra, tanto para el bebé como para quienes conviven con él.
  • Evitar la contaminación ambiental con humo (ya sea humo de cigarrillo u otros).
  • Evitar el hacinamiento.
  • Ventilar los ambientes tanto de las casas como de los lugares de trabajo.
  • Concurrir a los controles rutinarios con el médico.
  • En el caso de los grupos vulnerables cumplir con el esquema completo de inmunización pasiva que actúa como un “escudo” para su protección.

Sobre este último punto, la inmunidad persiste por un período acotado de tiempo, por lo que es fundamental la aplicación mensual de las dosis para mantener los niveles adecuados de anticuerpos además de acompañarse de todas las demás medidas de prevención.

Es fundamental la prevención sobre todo en niños con factores de riesgo, donde una bronquiolitis puede generarle internaciones más prolongadas, requerimientos de ARM por más tiempo o secuelas pulmonares crónicas” destacó la especialista.

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