Crece la incorporación de tecnologías de siembra de precisión en Argentina

Alrededor del 60% de las sembradoras de grano grueso que se comercializaron en el país durante el 2016 y lo que va del 2017 salieron equipadas con dosificadores neumáticos, lo que establece un crecimiento exponencial en adopción de tecnologías de distribución de semilla.

Estos equipamientos de control y estabilizadores de cuerpos de siembra permiten maximizar la precisión y obedecen a la tendencia mundial de control total de la sembradora, algo que va camino hacia la robotización de la producción agrícola.

En el caso de la incorporación de los sistemas de dosificación variable, mantienen un crecimiento constante y se calcula llegar a fin de año con el 50% de las unidades vendidas equipadas con esta herramienta, del cual se reparten en partes iguales las que tienen sistemas de actuadores eléctricos y las que fueron instaladas con equipos hidráulicos y cajas electromecánicas.

De acuerdo con Juan Pablo Vélez -técnico del INTA Manfredi, en Córdoba-, la implementación de tecnología de avanzada en siembra de precisión también llegó a los estabilizadores de cuerpos de siembra. “En lo que va del año, el 20% de las sembradoras vendidas ya se entregaron equipadas con estabilizadores, el doble de lo que se registró durante todo el 2016 y con un predominio de la industria nacional, ya que el 60% de los equipos instalados fueron desarrollados en el país”, puntualizó el especialista.

Actualmente en el mercado local existen dos sistemas con el que se equipan las sembradoras, uno es hidroneumático de industria nacional -fabricado por la empresa Baratec-, en el que técnicos del INTA Manfredi aportaron en las adaptaciones del equipo en su etapa de prototipo; mientras que el otro pertenece a la firma Precision Planting, con presencia en el mercado local a través de representantes comerciales.

Funcionan instalados sobre el cuerpo sembrador y “permiten controlar la fuerza de las ruedas limitadoras sobre el terreno, manteniéndolas siempre constante, sin importar la posición del cuerpo generada por las irregularidades del terreno”, explicó el técnico. Y agregó: “Además amortiguan los movimientos oscilatorios del cuerpo de siembra, evitando vibraciones y rebotes de la semilla en el caño de bajada”.

 

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