El 30% de los niños en edad escolar tienen sobrepeso

Los cambios en el estilo de vida, el ritmo acelerado y las condiciones socioeconómicas fomentan el consumo de alimentos industrializados e hipercalóricos, por lo que, según datos oficiales, el 30% de los niños en edad escolar tienen sobrepeso y el 6% obesidad.

Con muchas grasas y azúcares, pero escasos en nutrientes necesarios para el desarrollo, crecimiento y un correcto funcionamiento del organismo, estos alimentos contribuyen al sobrepeso y obesidad en los niños.

El sobrepeso y la obesidad se definen como una acumulación anormal o excesiva de grasa que supone un riesgo para la salud.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que la causa de la obesidad infantil no se centra únicamente en comidas inadecuadas y en la disminución de la actividad física, sino que existen también factores socioeconómicos que impulsan esta enfermedad.

Algunos de ellos son la educación, el procesamiento, distribución y comercialización de los alimentos, e incluso la planificación urbana, el medio ambiente y el transporte.

Aquellos menores que la padecen tienen un mayor riesgo de aparición temprana de las llamadas enfermedades crónicas no trasmisibles como hipertensión, diabetes, hipercolesterolemia, hipertrigliceridemia, entre otras afecciones.

Por esta razón, es importante que la prevención de la obesidad infantil comience en los primeros años de vida.

Especialistas de la Fundación Barceló destacaron que correctos hábitos alimentarioss y un estilo de vida saludable son más fáciles de mantener durante la adolescencia y la edad adulta si son inculcados desde la infancia, constituyendo las mejores armas para evitar el sobrepeso.

En este proceso, el rol de la familia es fundamental, debiendo fomentar que el niño realice ejercicio físico y cuide de su alimentación haciéndolo partícipe. Desde Fundación Barceló recomiendan adoptar algunas prácticas cotidianas para hacer esta tarea más sencilla:

– Incluir a los niños:sumarlos a la hora de comprar y preparar la comida, dándoles más responsabilidad sobre su alimentación.

– Mantenerlos informados: es importante que entiendan para qué sirven los alimentos, sus funciones en el cuerpo y cuánto se necesita de cada uno.

– Jugar: cocinar los alimentos de diferentes maneras, combinarlos y presentarlos en la mesa de forma atractiva. La familia puede jugar con las texturas, los colores y las formas.

– Alimentación variada: es importante consumir todos los grupos de alimentos, aumentando principalmente el consumo de fruta, verdura, legumbres y cereales integrales y frutos secos o aceites en crudo.

– Respetar las 4 ingestas diarias: los niños están en edad de crecimiento y los alimentos deben distribuirse a lo largo del día para que el cuerpo obtenga de ellos los nutrientes que necesita.  (desayuno, almuerzo, merienda y cena).

– Conocer el menú de la escuela: para poder complementarlo con el desayuno, la merienda y la cena.

– Realizar actividad física: no alcanza con la actividad física que realizan en la escuela, son necesarios 60 minutos diarios.

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