El 50% de la población va a presentar algún tipo de enfermedad alérgica

Las temperaturas aumentan cada vez más, las emisiones de gases de efecto invernadero y el nivel medio del mar a escala mundial es cada vez mayor. Asimismo, las sequías, las tormentas y el resto de fenómenos atmosféricos alcanzan niveles históricos.

Ante este panorama, la Organización Meteorológica Mundial (OMM) habla del cambio climático como una emergencia global. Si la situación no mejora, el aumento de la temperatura podría llegar a los 4,8 °C al final del siglo XXI, según recoge la organización Greenpeace. Si esto ocurriese, las consecuencias serían devastadoras. El futuro del planeta está en juego y la salud de las personas también.

Los efectos de este fenómeno suponen una amenaza directa contra la vida humana. Estela Menéndez, alergóloga del Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla, explica la forma en la que esto se ha hecho evidente en su especialidad médica. “La prevalencia de las alergias va en aumento sin ningún tipo de duda. De hecho, se cree que en los próximos años el 50% de la población va a presentar algún tipo de enfermedad alérgica”, asegura. Los síntomas de esta patología son muchos y su gravedad es también muy diversa. Por este motivo, la experta insiste en prestarles una atención especial. La reacción anafiláctica, que es la máxima expresión de una reacción alérgica, en los peores casos puede provocar la muerte de una persona.

Cómo afecta el cambio climático al aumento de los casos de alergia

Estela Menéndez es clara: las alergias tienen un componente hereditario. Sin embargo, en lo que a alergias respiratorias y estacionales refiere, los factores contextuales como la contaminación o el cambio climático juegan un papel muy importante en su desarrollo. “Ahora mismo las condiciones ambientales van cambiando mucho. Ha habido un aumento de la temperatura y de los niveles de CO₂”, comienza explicando.

La alergóloga también pone el foco sobre el cambio en las precipitaciones, así como en el hecho de que ahora crezcan determinados tipos de plantas en lugares en los que antes era impensable. ”Los cambios en la polinización y en crecimiento de la vegetación influyen en el desarrollo de alergias”, asegura. “En general, lo que se ha visto es que se está alargando el periodo de polinización. Este no sólo empieza antes, sino que también se prolonga más tiempo”, sentencia. Por tanto, el tiempo de exposición aumenta. De igual forma, al haber habido un cambio en la localización de las plantas, también se han multiplicado los lugares en los que la ciudadanía es más propensa a desarrollar algún tipo de alergias estacional.

En este sentido, durante los periodos de polinización, que históricamente han coincidido en tiempo con la estación de la primavera, la salud de los alérgicos se resiente. “Hay más reagudizaciones asmáticas. Del mismo modo que si hay un catarro o una infección, esta también se agrava”, comenta Menéndez. Así, el aumento de la incidencia hace que la presión hospitalaria aumenta durante el periodo de alergias.

Con respecto a esto último, la alergóloga ha querido incidir en la importancia de prestar atención a las patologías respiratorias. En el caso de España, la prevalencia del asma se sitúa entre el 5 y el 4% de la población, según los datos aportados por el Ministerio de Sanidad. “El asma actualmente está muchísimo más controlado y hay un mayor seguimiento”, comienza diciendo. No obstante, también advierte de que, a pesar de que la mortalidad no sea equiparable a la de otras enfermedades, continúa siendo una patología que deteriora gravemente la salud de las personas. “Puede llegar a haber mortalidad por reagudizaciones asmáticas”, asegura. Por tanto, “es importante controlarla para tener un tratamiento adecuado y que, de esta forma, la salud no pague un precio más caro a largo plazo”, concluye.

 

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *