El Cauquén Colorado: una especie al borde de la extinción

Durante años esta especie fue perseguida, acusada de producir daños en cultivos de trigo y cebada en la provincia de Buenos Aires. Actualmente, con menos de mil especímenes vivos, se trabaja para su preservación y conservación.

Un grupo de investigadores del CONICET y de INTA, en conjunto con la Dirección Áreas Naturales Protegidas perteneciente al Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible (OPDS) de la provincia de Buenos Aires y la Fundación Antarctic Research Trust, estudia las rutas migratorias del Cauquén Colorado (Chloephaga rubidiceps), una especie en peligro de extinción.

El principal objetivo que enfrenta este grupo de investigación es la conservación y re-significación de una especie desprestigiada durante años por la comunidad agropecuaria y que hoy necesita gestión de políticas concretas para su preservación.

Los cauquenes son especies endémicas de Sudamérica que actualmente presentan poblaciones en riesgo de conservación. En el año 1931 fueron declaradas ‘plaga nacional’ y después de más de 70 años de caza y persecución, el OPDS le otorgó al Cauquén Colorado la figura de Monumento Natural Provincial, adjudicándole de esta forma la mayor protección que una especie puede tener ante la ley. Según el informe del año 2008 de Aves Argentinas/Asociación Ornitológica del Plata, en conjunto con el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable, el Cauquén Colorado se encuentra hoy en la categoría de “Peligro crítico de extinción”.

Julieta Pedrana, líder del grupo e investigadora del CONICET Mar del Plata, viene trabajando desde hace más de diez años de manera comprometida y apasionada en revalorizar y preservar esta especie.

Ahora el grupo aborda un nuevo desafío: documentar por primera vez el ciclo completo de migración e identificar los sitios de reproducción, de invernada y de parada intermedia durante la migración. Con este fin, el equipo capturó seis adultos de Cauquén Colorado en el sudeste de la región Pampeana, los cuales fueron equipados con transmisores satelitales solares entre el 2015 y el 2016.

Para estudiar la ruta migratoria conseguimos la ayuda internacional de la Fundación Antarctic Research Trust para la compra de los aparatos satelitales y del OPDS, que además de otorgar los permisos de captura, contribuyó en la colocación de los dispositivos. Se sumaron investigadores, becarios, guardaparques, personal de apoyo y veterinarios que hoy son vitales en el equipo, todos velando por la calidad de vida, el bienestar y el cuidado de esta especie”, explica Pedrana.

Los cauquenes se asientan en el sudeste de la provincia de Buenos Aires, específicamente el Cauquén Colorado en un área restringida localizada entre los partidos de Tres Arroyos y San Cayetano, para su período de invernada desde principios de mayo hasta finales de agosto. Luego se desplazan hacia la Patagonia argentina y chilena para su época de reproducción. La población continental de Cauquén Colorado se estima hoy en menos de mil individuos.

Algunos de los hallazgos de este estudio muestran que todos los Cauquenes Colorados equipados con transmisores satelitales migraron desde sus sitios de invernada, en el sudeste bonaerense, hasta sus áreas de cría en el sur de la Patagonia Chilena.

“Es importante resaltar que todos ellos volvieron a las mismas áreas donde fueron capturados un año antes. Estas aves abandonaron sus sitios de invernada a mediados de agosto y migraron alrededor de 2400 km hasta alcanzar tierras patagónicas. La migración de primavera (desde los sitios de invernada hasta los de cría) se realizó en menos de dos semanas”, explica Pedrana.

Los sitios de cría de los Cauquenes Colorados marcados con trasmisores se localizaron en el sur de Chile, principalmente en la región de Magallanes y fueron revisitados en años posteriores. Por otro lado, la migración de otoño (desde los sitios de cría hasta los de invernada) se realizó entre mediados de mayo y junio. Los Cauquenes Colorados migraron a lo largo de la costa atlántica y tardaron más de un mes en llegar a la región pampeana. Los nuevos resultados indican que la migración de primavera es más rápida que la migración de otoño, en términos del número de días que los individuos pasaron en cada parada migratoria. “Esto puede deberse a que la migración de primavera se encuentra cerca del solsticio de verano, entonces los días son más largos y las aves cuentan con mayor número de horas de luz para forrajear, siendo que en menos tiempo pueden reponer sus reservas de energía”, afirma Pedrana y destaca: “Aún nos queda mucho por hacer para salvar al Cauquén Colorado. Muchas son las amenazas que enfrentan estas aves durante su migración y en sus sitios de parada migratorias”.

Hace más de diez años este grupo investigación abrió un mundo relacionado a concientizar sobre la importancia del Cauquén Colorado. “Esperamos que la comunidad nos ayude a difundir este mensaje. Tenemos que lograr un cambio de percepción y paradigma y una mejor convivencia entre las especies silvestres y las actividades humanas”, concluye la investigadora.

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