El insomnio afecta a millones de argentinos y contribuye al estrés

La falta de sueño no solo impacta negativamente en la salud física y mental, sino que también contribuye al aumento del estrés y la disminución del rendimiento diario.

El insomnio es una condición que afecta a millones de argentinos y ha sido identificado como una de las principales barreras para un estilo de vida saludable y productivo. La falta de sueño no solo impacta negativamente en la salud física y mental, sino que también contribuye al aumento del estrés y la disminución del rendimiento diario.

El insomnio se caracteriza por la dificultad para conciliar el sueño, mantenerse dormido o despertarse antes del horario pautado por la mañana. Puede tener un impacto significativo en la vida diaria, causando fatiga, irritabilidad, dificultad para concentrarse y problemas de memoria.

Creemos que es muy importante que las personas entiendan los síntomas del insomnio y las opciones de tratamiento disponibles, menciona Matías Burstein, CEO de Calm es Simple. Por eso desde Calm nos propusimos brindar información sobre el insomnio en nuestro sitio web y redes sociales, agrega

En el podcast de Calm es Simple, la neuróloga especialista en medicina del sueño, Dra. Sofía Luján, explicó que los síntomas frecuentes del insomnio incluyen:

No poder quedarse dormido.
Despertarse muchas veces en la noche y no poder volver a dormir.
Despertarse un rato antes que suene la alarma y no volver a conciliar el sueño.
Sentir que dormimos menos de lo que podríamos.
Durante el día tener consecuencias de esto, como ser fatiga, irritabilidad, dificultad para concentrarse y problemas de memoria.
Cuando es una condición crónica

El insomnio se considera una condición crónica cuando dura más de tres meses. Puede ser causado por una variedad de factores, como estrés, ansiedad, depresión, medicamentos, trastornos médicos y ciertos hábitos de estilo de vida.

La Dra. Luján da una serie de consejos con el fin de prevenir el insomnio y mejorar nuestra calidad de sueño

Establecer una rutina de sueño regular e irse a la cama y levantarse a la misma hora todos los días, incluso los fines de semana.
Crear un ambiente de sueño relajante, como oscurecer la habitación, reducir el ruido y regular la temperatura (ideal entre 18 y 22 grados).
Hacer ejercicio con regularidad, pero no demasiado cerca de la hora de acostarse.
Tomar siestas cortas, si es necesario, pero no después de la tarde.
Si es posible durante el día exponerse a la luz natural ya que nos ordena y hace que el momento del sueño sea más claro para el cerebro y los procesos del sueño sean más contundentes.
Disminuir la ingesta de sustancias como la cafeína, la teína y la mateína. Evitar su ingesta y la del alcohol cerca del horario de acostarnos.
Mantenernos alejados de las pantallas antes de ir a dormir
No mirar la hora en los despertares, tratar de volver a conciliar el sueño sin saber cuánto dormimos y cuanto nos queda por dormir.
Si dormí mal una noche no tratar de estirar el tiempo que se está en la cama o acostarme durante el día.
El insomnio es un trastorno complejo que puede tener muchas causas. Por eso, es importante consultar con un médico para obtener un diagnóstico y tratamiento adecuado, aclara la Dra. Luján. Hay una variedad de opciones disponibles, y el médico podrá determinar cuál es la mejor para cada paciente.

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