El ruido en el trabajo puede afectar el desempeño laboral y la audición

La exposición al ruido en el ambiente laboral es uno de los principales problemas que afectan a los trabajadores y si bien hay empleos que son propensos a tener una mayor exposición a ruidos excesivos, como los obreros u operarios, aquellos que desempeñan sus labores en zonas céntricas también se pueden ver afectados por el ruido de la calle.

En ese sentido, una de cada tres individuos considera que su entorno laboral es ruidoso, según lo reveló un estudio realizado la Ciudad de Buenos Aires, el Gran Buenos Aires, Rosario y Ciudad de Córdoba.

Si bien a nivel nacional hay una uniformidad en las respuestas, esta percepción se profundiza entre los jóvenes de entre 24 a 34 años, ya que un 43% expresaron trabajar en un ambiente ruidoso.

El estudio, realizado por Gaes Centros Auditivos a 1266 personas, detalló que la exposición a ruidos excesivamente elevados o durante un periodo largo de tiempo puede afectar a la salud de los empleados en varios aspectos.
“En cuanto a la pérdida auditiva, ésta se produce de forma lenta y progresiva, por lo que muchas veces las personas no son conscientes del daño que les está provocando. Por lo tanto, es importante que aquellos trabajadores que se desarrollan en entornos ruidosos consulten con su médico ante el primer indicio de dificultad auditiva”, explicó la fonoaudióloga Agustina Leiro.

Además, si se mantiene la exposición al ruido durante períodos largos de tiempo puede resultar molesto para los empleados, perjudicando su desempeño y capacidad de concentración.

El ruido disminuye la motivación, la capacidad de resolución de problemas y la memoria.

También se pueden ver afectadas las habilidades sociales y dificultar la comunicación.

A la hora de disminuir la exposición a los ruidos es necesario tener en cuenta una serie de variables.

“Aquellos trabajadores que se desenvuelven diariamente en entornos con ruidos excesivos deben recurrir a las herramientas de seguridad necesarias para reducir el riesgo de pérdida auditiva.

En estos casos se recomienda el uso de protectores auditivos o tapones para todos los operarios que se expongan de forma directa a maquinarias ruidosas. Si bien estos pueden resultar incomodos son el método más eficaz para reducir la exposición al ruido en estos entornos laborales”, comentó Leiro.

En el caso de que se trate de una oficina se pueden optar por materiales aislantes que absorban el ruido como aglomerados de madera, el corcho o fibras minerales.

También se pueden redistribuir los muebles para alejarlos de las fuentes de ruido y sumar plantas al espacio de la oficina para reducir la percepción del sonido.

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