“En 40 años de VIH sólo un estudio analizó la mejor combinación de drogas para mujeres”

La investigadora canadiense Sharon Walmsley se encuentra en la Argentina para participar del XIX Simposio Científico de Fundación Huésped. En ese marco, respondió a Télam sobre su mirada acerca de la pandemia de VIH y la situación de las mujeres que viven con el virus a nivel global.

En 40 años de pandemia por el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) sólo un estudio analizó cuál era la mejor combinación de drogas dentro de las terapias antirretrovirales para las mujeres, a pesar de que representan la mitad de las personas que viven con el virus en el mundo, afirmó la investigadora canadiense Sharon Walmsley.

“Desde mis comienzos en esta carrera he hecho tamizaje para estudios específicos para mujeres y he aprendido que si analizamos la eficacia es igual a la de los hombres, pero la tolerancia varía”, comenzó diciendo durante su primera exposición en el XIX Simposio Científico de Fundación Huésped la investigadora Walmsley, directora de la Clínica de Inmunodeficiencias del Hospital de Toronto, Canadá.

Y continuó: “En lugar de poner a las mujeres en los estudios, deberíamos tener drogas específicas y saber cuáles son las combinaciones qué funcionan mejor. En 40 años sólo un estudio analizó cuál es la mejor combinación de drogas para ellas y fue el trial ARIA”.

Durante sus ponencias en el Simposio, Walmsley -quien también es profesora del Departamento de Medicina de la Universidad de Toronto y copresidenta de la Red de Ensayos sobre el VIH del CIHR- abordó las diferentes problemáticas que atraviesan las mujeres que viven con VIH, tema al que le ha dedicado su vida como investigadora.

Agradecida por la invitación a viajar y “hablar de VIH en lugar de Covid-19 y Monkeypox”, Walmsley brindó dos charlas técnicas magistrales: una sobre tratamientos y otra sobre transmisión durante la lactancia, pero antes de esta última invitó a todas las mujeres presentes de la sala a ponerse de pie y convocó a su expositor anterior, Diego Golombek, a sacar una foto: “Así se ven las mujeres científicas. No somos raras ni nerds, somos mujeres poderosas”, dijo.

La ocurrencia, aplaudida por el auditorio, fue en la misma línea de la reflexión de Golombeck sobre la necesidad de romper con el imaginario acerca de que “el científico” es un varón blanco de guardapolvo” y, a la vez, parece retratar en una anécdota la pasión con la que esta científica abraza su tarea.

En medio de estos agitados días del Simposio, que se extenderá hasta el viernes, Walmsley respondió a Télam sobre su mirada acerca de la pandemia de VIH y la situación de las mujeres que viven con el virus a nivel global.

¿Cómo describe la situación actual de la pandemia por VIH? ¿Qué se ha logrado? ¿Cuáles son los desafíos?
La pandemia continúa, ahora hay más de 80 millones de personas infectadas con el virus y aproximadamente la mitad ha muerto. Hay alrededor de 38 millones de personas que viven con VIH en todo el mundo, de las cuales el 50% son mujeres, y 1,5 millones se infectaron por primera vez en 2021.

Las personas viven más tiempo y con una mejor calidad de vida, y la esperanza de vida se acerca a la de la población general. Sigue habiendo muchas desigualdades en el acceso a la terapia y la comorbilidad sigue siendo alta. Las personas que viven con el VIH tienen más probabilidades de ser pobres y tener menos ventajas socioeconómicas.

¿Por qué sigue habiendo personas que mueren por VIH?
-Las personas aún mueren si no reconocen que están en riesgo de contraer el VIH y no se hacen la prueba o si no toman o no tienen acceso a una terapia exitosa. Las comorbilidades como las enfermedades cardíacas, renales, hepáticas y el cáncer son causas cada vez mayores de muerte tanto para hombres como para mujeres. En muchas partes del mundo, las mujeres tienen menos acceso a una buena atención y tratamiento de la salud.

¿Qué situaciones particulares atraviesan las mujeres que viven con VIH que sea diferente a los que viven los hombres?
-Las mujeres a menudo viven aisladas y no tienen un grupo de pares ni conocen a nadie más infectado con el VIH, tienen índices más altos de depresión y pobreza. A menudo anteponen las necesidades de salud de sus maridos e hijos a las suyas propias. Sufren estigma y violencia de género.

¿Cuál es el impacto de las terapias antirretrovirales en las mujeres en edad reproductiva?
-Tiene que haber un equilibrio entre optimizar la salud de la mujer mientras se minimizan los riesgos teratogénicos para el bebé y prevenir la transmisión materno-infantil. Se desconoce en gran medida la seguridad de las terapias antirretrovirales en el embarazo y para esto se necesita mayor investigación.

¿Qué sucede durante el embarazo y la lactancia con estas terapias?
-El objetivo es suprimir al máximo la replicación viral en la madre para evitar la transmisión al bebé. Esto se puede prevenir por completo a través del trabajo de parto y el parto.

Desafortunadamente, la lactancia materna sigue siendo un riesgo pequeño pero no nulo de transmisión, incluso si la madre tiene un nivel viral indetectable.

Tenemos muchas mujeres eligen ser madres y cada vez tenemos más bebés que nacen sin el virus pero fueron expuestos a terapias antirretovirales y lamentablemente la ciencia no los acompaña para saber si esto tendrá un impacto a lo largo de su vida. Es importante desarrollar estudios que nos aclaren este panorama también.

Es decir necesitamos más investigación para conocer cuáles son las mejores drogas para mujeres en todas las etapas de la vida y poder acompañarla en sus decisiones.

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