Joven investigadora del CONICET premiada por la Society for American Archaeology

Jennifer Grant, arqueóloga del CONICET, obtuvo la beca de la organización que nuclea a la mayor cantidad de arqueólogos en América.

La Society for American Archaeology (SAA, por sus siglas en inglés) entrega anualmente la beca H. and T. King Grant for Precolumbian Archaeology que busca apoyar a jóvenes investigadores en estudios de las culturas precolombinas de Latinoamérica. En esta oportunidad, la SAA distinguió a Jennifer Grant, investigadora asistente del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) en el Instituto Nacional de Antropología y Pensamiento Latinoamericano (INAPL, Ministerio de Cultura).

Se trata de un fondo internacional otorgado por la mayor organización dedicada a la investigación, divulgación y protección del patrimonio arqueológico de las Américas. En esta edición, el comité evaluador tuvo la difícil tarea de seleccionar a la científica argentina de entre numerosas postulaciones de diferentes partes del globo, con el objeto de “reconocer y honrar el conocimiento y sus logros profesionales”, según expresó la SAA.

El estudio que convirtió a Grant en merecedora del subsidio, titulado Proyecto Arqueológico de Movilidad Pastoril Andina: el caso del sitio Corral Grande 1 (Puna Meridional Argentina), se centra en la exploración de Antofagasta de la Sierra de la Provincia de Catamarca, en un lapso cronológico entre los 2500 y 500 años antes del presente. El objetivo de la investigación es entender los mecanismos empleados por las comunidades pastoriles prehispánicas para responder a los diversos cambios ambientales y sociopolíticos del contexto.

A más de 3200 metros sobre el nivel del mar, Antofagasta de la Sierra es un desierto ubicado en la Puna Meridional Argentina, cuyas condiciones constituyen el escenario ideal para la investigación en estrategias pastoriles prehispánicas. “Se trata de un sector de los Andes Centro Sur caracterizado por un complejo paisaje prehistórico de ocupaciones cazadoras, pastoriles y agropastoriles y un ejemplo de cómo un ambiente inhóspito puede ser moldeado y transformado para dar respuesta a los diversos desafíos sociales, políticos y ambientales enfrentados por las sociedades humanas a través del tiempo”, enfatiza Grant.

El proyecto arqueológico, cuyo comienzo se encuentra previsto para finales del 2020, posibilitará el análisis del impacto que “la interacción entre diversas actividades económicas pudo haber efectuado sobre la tradicional movilidad pastoril andina”, señala la investigadora.

Respecto al reconocimiento Grant se mostró sorprendida: “No me lo esperaba y fue una gran alegría. En pocas palabras uno resume muchos años de trabajo y en mi caso es parte de mi formación de la licenciatura y después de las becas doctorales y postdoctorales, entonces si es como un reconocimiento y también un incentivo para seguir trabajando”.

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