La tasa de mortalidad en cáncer ha descendido hasta niveles históricos

Según los datos del informe que presenta cada año la American Cancer Society (ACS), se consolida la tendencia descendente de esta variable; además, el documento refleja que el punto de inflexión está en el período comprendido entre 2016 y 2017, cuando la caída fue más notable, alcanzándose una bajada de 2,2 por ciento en términos absolutos.

Este dato es mucho más notable si se tiene en cuenta que, desde que se recogieron por primera vez en 1991, la mortalidad derivada del cáncer ha disminuido un 29%.

Innovación

El agente responsable de esta reducción en la mortalidad tiene un nombre propio: innovación. La proliferación de tratamientos innovadores en oncología ha sido lo que ha impulsado que, cada vez en menor medida, el cáncer esté asociado con la palabra ‘muerte’. Y esta innovación se manifiesta en múltiples formas.

Y es que, además de la gran cantidad de técnicas y tratamientos que han surgido durante los últimos años para abordar los casos de cáncer, tecnologías destinadas al screening o la detección han tenido un impacto muy positivo.

En materia de tratamientos, las terapias dirigidas y la inmunoterapia han sido las que más han influido en la mejora en las cifras. Mortalidad por tipos Aun así, en función del tipo de cáncer, los datos varían sustancialmente.

¿Cómo pueden evolucionar las cifras durante el año 2020?

ACS  prevé que en 2020 se detecten alrededor de 1.806.590 casos de cáncer en Estados Unidos, y que el número de fallecimientos como consecuencia de esta patología sea de alrededor 606.520. Al observar los datos en función de la localización del tumor, estos varían mucho en función de cada tipo.

En términos de incidencia, los primeros puestos los ocupan los cánceres localizados en el aparato digestivo, genitales, mama y aparato respiratorio, por ese orden.

Parece evidente exponer que, por tanto, estos cuatro tipos de cáncer son los que, en términos absolutos, se cobran más víctimas aunque en este caso el orden cambia; los tumores digestivos son los que registrarían un mayor número de fallecimientos, seguidos de los de respiratorio, genitales y mama.

Si analizamos la tasa de fallecimientos de los diferentes tipos de tumores, hay cambios. Los cerebrales y del sistema nervioso son los que tienen un mayor porcentaje de mortalidad (75,4 por ciento), seguidos de los relacionados con el sistema respiratorio (56,9 por ciento) entre los que destaca el cáncer de pulmón en sus múltiples clasificaciones.

La tercera posición estaría ocupada por los tumores del aparato digestivo (50,2 por ciento) entre los cuales el que más incidencia y número de fallecimientos registra es el de colon.

En la otra cara de la moneda, aquellos tumores que registran una menor incidencia son los oculares y óseos, mientras que los endocrinos y el cáncer de piel en sus múltiples formas son los que tienen un menor porcentaje de fallecimientos (5,9 y 10,6 por ciento respectivamente).

Durante el transcurso de los últimos años el melanoma es el tipo de cáncer que ha experimentado una mayor reducción de su tasa de mortalidad. Esto ocurre por el surgimiento de tratamientos innovadores como la inmunoterapia, del que estos pacientes se han visto especialmente beneficiados.

También destaca la mejora del pronóstico en cáncer de pulmón como consecuencia de la inmunoterapia, puesto que al ser un tipo de cáncer que presenta una gran cantidad de mutaciones, es más fácil hallar las dianas terapéuticas hacia las que dirigir este tratamiento. División por sexos Si observamos los datos por sexos, hay diferencias entre las localizaciones que más afectan a cada uno.

En el caso de los hombres, el cáncer de próstata es el que aglutina una mayor incidencia, mientras que en mujeres el que registra un mayor número de casos es el de mama; en segundo y tercer lugar, para ambos sexos, aquellos con más incidencia son el cáncer de pulmón y el colorrectal.

Para las mujeres hay un dato negativo, y es que tanto el cáncer de útero como el de cuello uterino son los dos tipos en los que menos se ha reducido la tasa de mortalidad desde 1970.

Esto ocurre porque es necesario que existan más tratamientos para estas enfermedades en las etapas más avanzadas. Cabe destacar que por especialidades, en mayor o menor medida —a excepción del cáncer de mama—, tanto en términos de incidencia como en mortalidad, las cifras son más negativas para los hombres.

Este fenómeno ocurre en todas las categorías en que la enfermedad afecta a ambos sexos. Aun así, el cáncer de mama sigue teniendo a día de hoy una incidencia tan alta que, sin distinguir por la localización del tumor, se prevé que se detecten durante este 2020 más casos de cáncer en mujeres (912.930) que en hombres (893.660).

En términos de mortalidad, sin tener en cuenta la localización, el número de fallecimientos es ligeramente superior entre los hombres, con una previsión que alcanza un total de 321.160 fallecidos por esta enfermedad, mientras que en el caso de las mujeres la cifra desciende hasta las 285.360 muertes.

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