La vacunación demostró una disminución de la prevalencia de los genotipos de VPH que causan cáncer

En una reunión con los  referentes del sector, se presentó la primera medición del impacto de la vacunación contra el VPH en Argentina que demostró una marcada disminución en adolescentes vacunadas de la prevalencia de los genotipos VPH 16 y 18 considerados de alto riesgo ya que pueden inducir a cánceres, en especial cervicouterino pero también de ano, vagina, pene y orofaríngeo.

“Tener un estudio con la disminución de los genotipos de alto riesgo tiene una gran relevancia para que la población y los equipos de salud vean que hay un impacto en la vacunación”, afirmó la secretaria de Acceso a la Salud, Carla Vizzotti.

La funcionaria explicó que el VPH es de transmisión sexual y que los genotipos de alto riesgo se previenen a través de la vacunación. Además destacó la importancia del test de VPH y la prueba de papanicolau para disminuir la mortalidad del cáncer cervicouterino. “Con tamizaje oportuno y un diagnóstico precoz se puede tratar y curar”, indicó Vizzotti

Desde 2011, Argentina lidera la prevención de esta neoplasia en Latinoamérica a través de la vacunación, gratuita y obligatoria para niñas nacidas a partir del año 2000 y niños a partir del 2006, y tamizaje con controles en mujeres sanas o sin síntomas de enfermedad, para detectar la enfermedad de manera temprana y poder curarla.

El estudio comparó la prevalencia general y específica de los genotipos contra los que protege la vacuna bivalente (16 y 18) en muestras cérvico vaginales de adolescentes sexualmente activas de 14 a 17 años no vacunadas (957) y vacunadas (1224) que demostró una disminución de 15 veces la prevalencia de los VPH 16 y 18. Además, se observó una caída de los genotipos que no abarca la vacuna (como los VPH 31, 33 y 45) lo que indicaría una protección más amplia (protección cruzada). También la medición observó que la vacuna presentó una efectividad general del 93% para VPH 16 y 18.

Estos dos genotipos de alto riesgo son los responsables de más del 70 % de los casos de cáncer cervicouterino, como así también aunque en menor porcentaje de otros tumores en todo el tracto anogenital y orofaríngeo.

En cuanto a positividad genérica del virus, más allá del genotipo, en las no vacunadas es de alrededor del 56 % y de las vacunadas de 49 %. Esto es un descenso de la circulación viral general con significado estadístico”, señaló María Alejandra Picconi, jefa del Servicio de Virus Oncogénicos del Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas-ANLIS “Dr Malbrán”, institución que lideró el estudio.

Picconi agregó que “el objetivo del estudio fue analizar el impacto de la vacunación en el cuello uterino, localización con la mayor carga de la enfermedad. El monitoreo también se realiza para saber si esta intervención está dando los resultados que esperamos o si eventualmente se detecta baja eficiencia de la vacuna o efectos adversos”.

El estudio fue llevado adelante por el Servicio de Virus Oncogénicos del Laboratorio Nacional y Regional de Referencia para VPH (OPS-OMS) del Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas del ANLIS “Dr Malbrán” en coordinación con la Dirección de Control de Enfermedades Inmunoprevenibles del Ministerio de Salud de la Nación y la colaboración de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional del Nordeste; la Facultad de Ciencias Exactas, Químicas y Naturales de la Universidad Nacional de Misiones; el Hospital Madariaga de Misiones; el Centro Integral de Salud La Banda, Santiago del Estero; el Hospital Evita Pueblo de Berazategui y los hospitales Argerich, Rivadavia y Durand de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Durante la jornada, la coordinadora técnica del Programa Nacional de Prevención de Cáncer Cérvico Uterino del Instituto Nacional del Cáncer, Laura Thouyaret, informó que en Argentina se reportan 4.500 casos de cáncer cervicouterino en Argentina por año y 2.000 mujeres mueren por esta enfermedad. “Por lo general -detalló Thouyaret- se trata de mujeres sin cobertura de salud o acceso limitado a los servicios de salud y que forman parte de los sectores más vulnerables de la población”. Además detalló los logros y desafíos del test de VPH.

En el encuentro, el oncólogo de la Unidad Funcional de Tumores de Cabeza y Cuello del Instituto Roffo, Juan Manuel Carrera, expuso sobre los casos de cánceres oroferíngeos y la doctora Laura Fleider del Hospital de Clínicas José San Martín sobre el nivel de conocimiento de las medidas de prevención del cáncer cervocouterino. En la presentación también participaron el subsecretario de Estrategias Sanitarias, Alejandro Costa y el director nacional de Control de Enfermedades Transmisibles del Ministerio de Salud, Juan Manuel Castelli.

En la reunión estuvieron presentes integrantes de: la Asociación Argentina de Oncología Clínica, la Red Argentina de Periodismo Científico, la Sociedad Argentina de Infectología, la Sociedad Argentina de Pediatría, la Sociedad Argentina de Vacunología y Epidemiología,la Asociación Argentina de Microbiología, la Fundación Helios, Fundación Cáncer, la Asociación Civil Sostén , la Fundación Huésped, el Hospital de Clínicas y del Instituto Ángel Roffo.

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