Muchos pacientes dejan de tener relaciones sexuales tras sufrir un evento cardiovascular

Muchos pacientes dejan de tener relaciones sexuales tras sufrir un evento cardiovascular, fundamentalmente debido a la falta de información y por miedo a que se repita su experiencia o se agrave su estado.

Los especialistas advirtieron que, en muchos casos, los pacientes se sienten inhibidos de tener una relación sexual y, como consecuencia, aparece la angustia que puede causar síntomas muy parecidos a los cardiológicos: dolor de pecho, sudoración, mareos y falta de aire, por lo que recomendaron hablar de este tema con los cardiólogos y buscar apoyo psicológico, que en ambos casos, podría incluir la presencia de sus parejas.

Este tema será profundizado durante el 44° Congreso Argentino de Cardiología que se realizará entre mañana y el 20 de octubre en el Predio Ferial La Rural, del barrio porteño de Palermo, organizado por la Sociedad Argentina de Cardiología (SAC).

El cardiólogo Carlos Sztejfman, secretario científico del Consejo de Aspectos Psicosociales de la SAC, explicó que “durante las relaciones aumenta la frecuencia cardíaca y la tensión arterial, ambas de una manera muy leve durante los estímulos previos y el coito, con mayor incremento durante el orgasmo” y detalló que “luego vuelve a los niveles normales”.

“En el corazón enfermo, esta respuesta puede estar atenuada por el deterioro de la función de bomba del corazón o por el uso de medicamentos. Es importante que los cardiólogos habiliten al paciente a hablar sobre su sexualidad y respondan correctamente sus preguntas y las de su pareja”, detalló Sztejfman.

La posibilidad de sufrir una angina de pecho durante las relaciones sexuales son muy bajas ya que representa menos del 5% del total de ataques anginosos sobre todo en individuos sedentarios que no hagan ningún tipo de ejercicio.

Mientras, el riesgo relativo de padecer un infarto se incrementa 2,7 veces respecto de actividad no sexual y hasta 4,4 veces si la persona es sedentaria.

“En cuanto a esfuerzo físico, una relación sexual equivale a caminar enérgicamente o a subir dos pisos por escalera”, indicó el especialista.

Entre las principales afecciones cardíacas que afectan a la población se encuentran la cardiopatía isquémica, la hipertensión arterial y la insuficiencia cardíaca.

Cada año 17,5 millones de personas mueren en todo el mundo por enfermedades cardiovasculares, incluidas las enfermedades cardíacas y los infartos cerebrovasculares.

Esta estadística representa la principal causa de muerte en el país y en el mundo, y se estima que para 2030 aumentará a 23 millones, por lo que la sexualidad en estos pacientes no es un tema menor.

Sztejfman dijo que si bien no existen edades determinadas donde la actividad sexual se limite por enfermedades cardiovasculares, los adultos mayores pueden tener más dificultades para la excitación y el orgasmo por razones médicas y/o emocionales, lo cual implica un esfuerzo suprior con mayor demanda cardiovascular.

Por su parte, Alix Utne, exdirectora del Consejo de Aspectos Psicosociales de la Sociedad Argentina de Cardiología, afirmó que el corazón “representa y simboliza en nuestra cultura occidental lo que tiene que ver con la vida y con el amor”.

“El impacto psicológico y emocional de tener una afección cardíaca es traumático, al punto de que el individuo se siente afectado profundamente.

Luego de un evento o un diagnóstico cardiovascular, usualmente la persona pasa a ser un ‘paciente cardiológico’ para el sistema de salud y principalmente para él mismo”, aseguró Utne.

La especialista en psicología remarcó que “es fundamental charlar de estos temas en ambientes de confianza, con los partenaires, con las parejas, en la intimidad”.

“En el ámbito de la salud, conversar con los profesionales médicos, sexólogos y psicólogos que darán una información precisa, que despeje fantasías o evaluarán una eventual condición o patología, como la depresión, que podría estar interfiriendo u obturando la posibilidad de ejercer una sexualidad satisfactoria”, añadió.

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *