Un estudio desmonta los falsos mitos de la intolerancia a las estatinas

Un metaanálisis de 176 estudios y 4 millones de personas evidencia que, la mayoría de las veces, se abandona el tratamiento de este fármaco por motivos equivocados.

La intolerancia a las estatinas está ampliamente sobredimensionada, pese a que es una causa principal de discontinuación del tratamiento. Así se extrae del mayor estudio realizado hasta la fecha para determinar la frecuencia de este problema y que la sitúa en el 9,1% de los pacientes que reciben estos fármacos. Los motivos para abandonar las estatinas, una de las principales herramientas farmacológicas de reducción del riesgo cardiovascular, no serían por tanto achacables a los medicamentos.

Según los investigadores, uno de cada dos pacientes con estatinas atribuye a sus pastillas para el colesterol dolor muscular y otros efectos secundarios. Como consecuencia abandona el tratamiento o reduce la dosis o las tomas. Un nuevo metaanálisis de estudios internacionales, con más de cuatro millones de pacientes, demuestra que la prevalencia real de la intolerancia a las estatinas no alcanza a una de cada diez personas.

Los autores afirman que sus hallazgos demuestran que la intolerancia a las estatinas se sobreestima por los pacientes y se sobrediagnostica por los médicos, lo que redunda en un control subóptimo del riesgo cardiovascular, incrementando el riesgo de eventos, incluidas muertes. Los resultados de la investigación se publican este miércolesen elEuropean Heart Journal, la revista oficial de la Sociedad Europea de Cardiología (ESC).

Las evidencias que avalan la eficacia de las estatinas en la prevención cardiovascular son sólidas. Estos hipolipemiantes orales se encuentran entre los medicamentos más recetados en todo el mundo. Sin embargo, hasta ahora no estaba claro qué porcentaje de pacientes son realmente intolerantes, ya que los datos procedentes de registros, ensayos clínicos y otros estudios arrojan una horquilla de entre el 5% y el 50%.

Los nuevos resultados proceden de un metaanálisis de 176 ensayos y estudios de cohortes con 4.143.517 pacientes de todo el mundo dirigido por Maciej Banach, de la Universidad Médica de Lodz y la Universidad de Zielona Góra (Polonia), en nombre del Grupo de Colaboración de Metaanálisis de Lípidos y Presión Arterial (LBPMC) y el Panel Internacional de Expertos en Lípidos (ILEP). Con su estudio, los investigadores pretenden cerrar el debate sobre la frecuencia de intolerancia a las estatinas.

El artículo apunta que la causa más común de interrupción son los síntomas musculares. Otros posibles efectos adversos de estos fármacos son los trastornos neurocognitivos, la hepatotoxicidad, el ictus hemorrágico y la toxicidad renal. Aunque también pueden conducir al abandono del tratamiento, la causalidad solo se ha confirmado para el dolor muscular, la elevación temporal de la aminotransferasa alanina y el nuevo diagnóstico de diabetes.

RESULTADOS

En el metaanálisis, la prevalencia global de intolerancia a las estatinas fue del 9,1%, y fue aún menor cuando se evaluó según los criterios diagnósticos de la Asociación Nacional de Lípidos (NLA) de Estados Unidos, la ILEP y la Sociedad Europea de Aterosclerosis (EAS): 7%, 6,7% y 5,9% respectivamente.

“Estos resultados no han sido una sorpresa para mí, pero sí para muchos otros expertos”, afirma Banach. “Muestran que, en la mayoría de los casos, la intolerancia a las estatinas está sobreestimada y sobrediagnosticada, y significan que alrededor del 93% de los pacientes en tratamiento con estatinas pueden tratarse de manera efectiva, con muy buena tolerabilidad y sin problemas de seguridad”.

De hecho, apunta, que este porcentaje de buena tolerabilidad es igual o mejor que el de otros medicamentos que se emplean en Cardiología, como los anticoagulantes y los antiagregantes.

Los investigadores comprenden que los médicos deben evaluar los síntomas de los pacientes de intolerancia a las estatinas con cautela, para determinar si están realmente causados por los fármacos o podrían deberse al efecto nocebo.

FACTORES DE RIESGO

El metaanálisis también permite identificar los factores de riesgo de intolerancia a las estatinas. El principal es ser mujer, ya que el sexo femenino incremento el riesgo un 47,9%, seguido del hipotiroidismo (37,6%), el consumo de estatinas a dosis altas (37,5%), la edad (33,1%), la toma de bloqueantes de los canales de calcio (35,5%) y de antiarrítmicos (31,2%).

Otros factores que aumentaron la probabilidad de intolerancia a las estatinas fueron la insuficiencia renal y crónica, la práctica de ejercicio físico, el consumo de alcohol, la diabetes mellitus, la obesidad y la raza negra o asiática.

Para Banach, “es de vital importancia conocer estos factores de riesgo para que podamos predecir de manera efectiva que un paciente en particular tiene un mayor riesgo de intolerancia a las estatinas”. De esta forma, expone, se pueden tomar en consideración medidas para reducir el riesgo de efectos adversos y mejorar la adherencia, como usar dosis bajas de estatinas y combinar el tratamiento o cambiarlo a otros fármacos.

El experto señala que el mensaje a los pacientes es que “deben seguir tomando estatinas de acuerdo con la dosis prescrita y discutir cualquier efecto secundario con su médico, en lugar de suspender el medicamento”.

“El mismo mensaje claro se puede dirigir a los médicos que tratan a pacientes con niveles altos de colesterol”, comprende Banach. “La mayoría de los casos de intolerancia a las estatinas observados en la práctica clínica están asociados con efectos causados por creencias erróneas de los pacientes sobre los efectos secundarios de las estatinas o pueden deberse a otras razones”.

Fuente: El Mundo

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