Aporte del INTI a la medición regional de “micotoxinas” en alimentos

Especialistas del Instituto desarrollaron a nivel nacional el primer patrón (Material de Referencia Certificado), que permitirá controlar la presencia de estos contaminantes que afectan a los cultivos. Es una alternativa económica y de disponibilidad inmediata para los laboratorios de ensayo no sólo de Argentina sino también de otros países latinoamericanos.

Un 25% de los cultivos alimentarios del mundo se ven afectados por hongos productores de micotoxinas, lo que genera pérdidas de 1000 millones de toneladas al año según estimaciones de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). Para regular el comercio y reducir sus efectos tóxicos en la salud humana y animal, las normativas internacionales recomiendan cumplir con límites máximos y garantizar la calidad de las mediciones analíticas.

Con el objetivo de brindar un aporte para la medición de estos contaminantes naturales, el INTI desarrolló el primer Material de Referencia Certificado nacional de “zearalenona”, micotoxina que puede estar presente en el maíz o el trigo y causar cambios en los órganos reproductivos y pérdida de fertilidad —tanto en humanos como en animales—. “Este desarrollo es una alternativa económica y de disponibilidad inmediata para los laboratorios de ensayo del país y de la región”, detalla Estela Kneeteman, directora del área de Servicios Analíticos del INTI.

Estos patrones son muy importantes para asegurar la trazabilidad metrológica de los ensayos que se realizan en los laboratorios de monitoreo, pero hasta ahora a nivel regional su acceso solía ser limitado y representaba un fuerte impacto en la estructura de costos por su elevado precio —inherente no sólo a la naturaleza del contaminante sino también a la importación, gastos de traslado y aduanas—. Por otro lado, las marcas que lo comercializan a nivel mundial suelen informar su pureza e incertidumbre a partir de diversos métodos analíticos pero no siempren dan a conocer la trazabilidad metrológica.

El material desarrollado en Argentina posee una concentración y una incertidumbre con trazabilidad demostrada al Sistema Internacional de Unidades (SI). Su producción cumple los requisitos de la norma ISO 17034:2016 “Requisitos generales para la competencia de productores de Materiales de Referencia” y de las guías ISO 30:2015, 31:2015 y 35:2017. Además, cuenta con el respaldo del valor de pureza obtenido por medio de Resonancia Magnética Nuclear cuantitativa (qRMN) y métodos de preparación validados internacionalmente.

El trabajo se enmarca dentro de un proyecto impulsado por el Bureau Internacional de Pesas y Medidas (BIPM) e Institutos Nacionales de Metrología (de Alemania, Brasil, China, Colombia, Kenia, Sudáfrica, Turquía y Uruguay) para contribuir al desarrollo de la calidad de la mediciones analíticas en la cuantificación de micotoxinas (Mycotoxin Metrology, Capacity Building and Knowledge Transfer). “A partir de este logro, tenemos previsto seguir trabajando en la producción de otros calibrantes certificados metrológicamente para otras micotoxinas y así completar la oferta de INTI en esta temática relacionada con la medición de contaminantes en alimentos”, anticipa Patricia Gatti,  subgerenta de Metrología Científica e Industrial.

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *