Argentina, Brasil y México encabezan la inversión en investigación en la región

Argentina, Brasil y México representan en conjunto el 89 por ciento de la inversión en investigación y desarrollo (I+D) en Latinoamérica y el Caribe, aunque esa cifra representa menos del 3,5 por ciento total mundial, según un estudio de la Ricyt.

Así se desprende del informe “El estado de la ciencia 2017”, publicado por la Red de Indicadores de Ciencia y Tecnología-Iberoamericana e Interamericana- (Ricyt), una institución que desde hace 22 años analiza la situación y las tendencias de la actividad en Iberoamérica.

Al interior de estos tres países, los montos invertidos en I+D son dispares: en 2015, el último año considerado para el análisis estadístico, Argentina invirtió 5.555 millones de dólares; Brasil, 41.019 millones; y México, 11.539 millones.

En comparación con los registros de 2006, los montos crecieron respectivamente 140%, 89% y 111%, mientras que si se considera a la región en su conjunto, la inversión creció en ese periodo un 106%, desde 34.000 millones hasta más de 71.000 millones.

“La ciencia en América Latina creció mucho, pero las curvas coinciden con las de la economía”, explicó Mario Albornoz, coordinador del informe, en declaraciones reproducidas por la Agencia CyTA-Leloir.

Este punto trae algo de preocupación a los autores del estudio, ya que el crecimiento en la inversión durante gran parte de la última década fue propiciado por la evolución positiva del PBI en ese lapso.

En cambio, el informe detalla que “en la actualidad, los problemas económicos de muchos países de América Latina y el Caribe empiezan a reflejarse en la inversión en I+D: 2015 es el año con menor crecimiento de la serie, con un 1,3% apenas por encima del crecimiento del PBI”.

La investigación considera que la crisis de 2009 fue el punto de quiebre, ya que entre 2006 y 2010 el promedio de crecimiento interanual de la inversión en I+D fue del 13% para toda la región, mientras que entre 2010 y 2015 se desaceleró a 6%.

Por otra parte, en términos absolutos la inversión en la región representa apenas un 3,5% del total mundial, algo que según los autores del estudio “es importante no perder de vista”.

Respecto de las fuentes de financiamiento, en el caso argentino el aporte del Estado representaba hasta 2015 el 76,2% del total, mientras que ese monto era del 70,3% en México y del 52,9% en Brasil (sin considerar en este último el aporte de las grandes empresas estatales, como Petrobras).

“Si el sector privado no invierte, no tiene lógica que el Estado lo reemplace”, consideró Albornoz, para quien si eso pasa, “el sistema pasa a ser poco competitivo”.

“Hay que aumentar el interés empresarial” en este campo, coincidió Miguel Ángel Blesa, ex secretario de Planeamiento y Políticas en Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva del Ministerio de Ciencia, para quien “todos los países necesitan de la ciencia y de la tecnología, y todos necesitan avanzar en esa dirección”.

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *