“En los salares y volcanes de la puna, la vida prospera pese a las ‘condiciones extraterrestres’ que presenta el entorno”

La investigadora del CONICET y referente mundial en ecología microbiana María Eugenia Farías, acaba de editar un libro en el que recopila el conocimiento generado por el laboratorio que dirige y colegas de renombre internacional en microbiología, geología y ecología de los ambientes extremos del altiplano argentino y chileno.

A la fructífera carrera de María Eugenia Farías, signada por descubrimientos inusitados, logros académicos, múltiples reconocimientos -tales como el Premio KONEX 2013 o L’Oréal-UNESCO “Por las Mujeres en la Ciencia” edición 2011-, decenas de publicaciones en revistas especializadas y colaboraciones nacionales e internacionales, se suma esta vez el lanzamiento de su tercer libro en el que recopila más de quince años de investigaciones focalizadas en las alturas de los Andes Centrales y en la vida “al límite” que allí prospera.

Desde que reportara por primera vez en 2009 la existencia de estromatolitos vivos en los salares de la Puna –microorganismos extremófilos que se adaptan a condiciones inhóspitas similares a las del planeta hace 3.400 millones de años-, la investigadora del CONICET reunió cuantiosa y actualizada información que vuelca en su reciente producción titulada Ecosistemas microbianos en ambientes extremos de los Andes centrales. En esta obra, la referente internacional en ecología microbiana ofrece una completa recreación y explicación sobre la biodiversidad oculta en la región del altiplano argentino y chileno.

“El altiplano andino central se caracteriza por su gran altitud, sus cuencas cerradas que modulan las salinas y humedales salinos rodeados de desiertos, por la considerable influencia de la actividad volcánica y la radiación UV; pero además por el contenido de arsénico, la alcalinidad, la alta salinidad y los bajos niveles de oxígeno disuelto, junto con las fluctuaciones extremas diarias de temperatura y las condiciones oligotróficas (de escasos nutrientes)”. Por lo tanto, para Farías, “en los salares y volcanes de la puna la vida prospera pese a las ‘condiciones extraterrestres’ del entorno”.

Asimismo, la investigadora a cargo del Laboratorio de Investigaciones Microbiologicas de Lagunas Andinas (LIMLA) de la Planta Piloto de Procesos Industriales Microbiológicos (PROIMI, CONICET) agrega que, a través del desarrollo de biofilms, tapetes microbianos o microbialitos complejos, los ecosistemas microbianos extremos pueden prosperar y hasta colonizar diferentes ambientes diversos como salinas, humedales, lagos, fumarolas de volcanes, géiseres y desiertos.

El libro, publicado por la editorial Springer, consta de 19 capítulos en los que se destacan aportes de referentes nacionales (muchos de ellos del CONICET) e internacionales, que detallan las particularidades de la microbiología y geología de estas zonas; los ecosistemas microbianos de estromatolitos modernos descriptos en Argentina y Chile por la propia autora; la historia de la microbiología de las míticas momias del Lluillaillaco, y los desafíos de conservación y uso sustentable de los salares en el contexto del interés económico que despierta la minería de litio en la zona, entre otras grandes tópicos desarrollados.

Vale aclarar que el resto de los colaboradores del libro son especialistas en microbiología de volcanes, salares y lagunas de la Puna del LIMLA; del Centro de Investigaciones Biológicas Margarita Salas (CIB) y de la Universidad de Islas Baleares, ambas instituciones de España; de las Universidades de Colorado y Michigan (Estados Unidos), de Antofagasta de las Sierras (Chile), y de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT), entre otras instituciones.

“En el presente trabajo se expone la comprensión actual de distintos profesionales acerca de estos asombrosos ecosistemas, proporcionando una base para su protección y utilización sostenible, motivo por el cual considero que puede ser de sumo interés para investigadores y estudiantes graduados, así como también para miembros que se desempeñan en esferas del gobierno o la industria minera, y actividades similares”, concluye la investigadora.

En síntesis, las más de noventa publicaciones científicas de parte de María Eugenia Farías durante esta década y media de trabajo no sólo sirvieron para generar conocimiento científico, sino también para la formación de valiosos recursos humanos. Constituyen además un punto de partida para el mejoramiento del turismo en la zona mencionada, así como para el involucramiento de las comunidades originarias de Argentina y Chile con el conocimiento sobre el cuidado de su patrimonio biológico y las aplicaciones biotecnológicas de esta diversidad extrema.

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