¿El fin de la fibra óptica está más cerca?

Gran parte del día consumimos datos cuando nos conectamos a internet desde alguno de lo tantos dispositivos disponibles. Con el objetivo de mejorar el rendimiento de conexión, el consumo y la velocidad de transporte de datos, un equipo internacional de ingenieros de telecomunicaciones avanzó en la utilización de la “luz trenzada”.

La revista Science Advances publicó el informe titulado “Propagación en espacio libre de campos ópticos estructurados de alta dimensión en un entorno urbano” donde  explica cómo el “Momento Angular Óptico” (OAM) podrían superar las dificultades actuales de interferencias.

 

La luz trenzada, según los investigadores, podría venir a reemplazar a la fibra óptica, usando luz “trenzada” en los espacios abiertos.

La investigación ha sido realizada por un equipo compuesto por físicos procedentes de Reino Unido, Alemania, Nueva Zelanda y Canadá.

Los tipos de redes convencionales utilizan los fotones para transportar la información en forma de unos y ceros. Gracias al momento óptico angular se dota a los fotones de un determinado número de giros entrelazados, lo que permite a los fotones portar datos adicionales. Si antes solo eran capaces de transmitir unos y ceros, ahora será posible incorporar letras junto al código binario.

Estos ingenieros de telecomunicaciones han podido “trenzar” los fotones haciéndoles pasar a través de un tipo especial de holograma, similar al de una tarjeta de crédito, otorgando a cada fotón un giro determinado. Este fenómeno se conoce como momento angular óptico (OAM). La capacidad de los fotones trenzados para portar información adicional supone evolucionar la tecnología de las comunicaciones hacia un ancho de banda mayor que la fibra óptica.

Esta técnica de momento angular óptico ya han sido empleadas para transmitir datos a través de cables, pero a la hora de realizar dicha transmisión de información a través de espacios abiertos ha supuesto un reto mucho mayor para los científicos. Los cambios en la presión atmosférica dispersan la luz y hacen que se desordene la información de los giros. El grupo de ingenieros de telecomunicaciones examinaron los efectos y la intensidad de OAM que transportaba luz en un entorno urbano para evaluar la viabilidad de este método de transferencia de información cuántica.

Los experimentos se llevaron a cabo en Erlangen, Alemania. Este espacio contaba con 1,6 km de longitud, atravesaba campos y calles con edificios de gran altura para simular con precisión un entorno urbano y las turbulencias atmosféricas que puedan interrumpir la transferencia de información de manera real.

El hecho de realizar esta serie de pruebas dentro de dicho contexto, ha revelado nuevos desafíos que deberán superarse antes de que el sistema pueda comercializarse. Los estudios previos habían indicado la viabilidad de los sistemas de comunicación OAM, pero no habían caracterizado los efectos frente a condiciones climatológicas adversas en la fase de propagación de luz.

La investigación de la posible próxima generación de las telecomunicaciones por redes inalámbricas la emprendió El Dr. Lavery junto a un equipo formado por científicos del Instituto Max Planck para la Ciencia de la Luz y el Instituto de Óptica (Alemania), de la Universidad de Otago (Nueva Zelanda), de la Universidad de Ottawa (Canada) y de la Univerisdad de Rochester (Reino Unido).

 

 

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