Obesidad: el tabú de una enfermedad poco reconocida como tal

En Argentina 6 de cada 10 adultos presentan exceso de peso. Es por ello que resulta importante destacar la necesidad de reconocer la obesidad como una enfermedad per se.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) el sobrepeso y la obesidad son el resultado de una suma de múltiples factores; entre ellos, el más importante, el desequilibrio energético entre calorías consumidas (alimentos y bebidas) y las gastadas, es decir:

Un aumento en la ingesta de alimentos de alto contenido calórico; y un descenso en la actividad física cotidiana debido a la naturaleza cada vez más sedentaria de muchas formas de trabajo, los nuevos modos de transporte y la creciente urbanización.

El Dr. Silvio Schraier Vicedirector de la carrera de Especialización en Nutrición de la Fundación Barceló y médico especialista en nutrición y Diplomado en Comunicación Científica afirma que la obesidad es una enfermedad crónica que debe ser tratada como tal y que” es importante educar y hacer consciente a la sociedad en la importancia de modificar hábitos tanto para prevenir como para tratar”.

Asimismo, este padecimiento que implica determinados tabúes y prejuicios, requiere cambio de hábitos alimentarios y estilo de vida (mayor actividad física y horas de sueño adecuadas). En muchas oportunidades hay que utilizar medicamentos específicos y, en casos extremos se indica cirugía bariátrica. “Como médicos, en ocasiones, tratamos las consecuencias de la obesidad, pacientes con
diabetes, hipertensión e insuficiencia cardíaca porque la obesidad no fue tratada primero” expresa el Dr. Schraier. Es por ello que es primordial reconocer que la obesidad es una enfermedad que debe ser tratada por médicos especialistas. La OMS, que ha declarado desde 1986 la Obesidad como Pandemia también la presenta como factor de riesgo de padecer otras Enfermedades Crónicas No Transmisibles, como cardiopatías coronarias, accidentes cerebrovasculares, trastornos del aparato locomotor (artrosis) y algunos cánceres cáncer.

Prevención y cambio de hábitos

El especialista de Barceló remarca la trascendencia de llevar un estilo de vida saludable “tratando de comer porciones más pequeñas y movernos más (caminar al menos 10.000 pasos diarios) ”. También recomienda:

● Limitar la ingesta excesiva de grasas, azúcares simples, harinas refinadas y sal, lo
que actualmente se conoce como alimentos ultraprocesados
● Aumentar el consumo de frutas y verduras, así como de legumbres, cereales
integrales y frutos secos.
● Tomar de referencia para una porción, un plato de postre (22 cm).
● Reemplazar las bebidas azucaradas (gaseosas regulares, bebidas deportivas,
energizantes, jugos de frutas) por agua con o sin gas e infusiones.
Para concluir, se debe subrayar que diversos contextos sociales como las instituciones
educativas, de salud y el hogar deben plantar bases saludables para acompañar, prevenir y
educar desde los primeros momentos de vida de los integrantes de su comunidad.

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