¿Qué es la resistencia a los antimicrobianos?

La resistencia a los antimicrobianos se produce cuando las bacterias, los virus, los hongos y los parásitos cambian con el tiempo y ya no responden a los medicamentos, lo que hace que las infecciones comunes sean más difíciles de tratar y aumenta el riesgo de propagación de enfermedades, de padecimiento de enfermedades graves y de muerte.

Hay muchos factores que han acelerado la amenaza de la resistencia a los antimicrobianos en todo el mundo, entre ellos el uso excesivo e indebido de medicamentos en los seres humanos y en la ganadería y la agricultura, así como el acceso deficiente al agua potable, el saneamiento y la higiene.

¿Por qué está aumentando la resistencia a los antimicrobianos?            

  • Uso indebido y el uso excesivo de los antimicrobianos en los seres humanos, los animales y las plantas – El uso indebido y el uso excesivo de antimicrobianos en los seres humanos, los animales y las plantas son los principales factores que impulsan el desarrollo de infecciones resistentes a los medicamentos. También contribuyen las prácticas de prescripción médica deficientes y el incumplimiento del tratamiento por parte de los pacientes. Por ejemplo, los antibióticos matan las bacterias, pero no los virus que provocan enfermedades como el resfriado y la gripe. Pese a ello, a menudo se prescriben incorrectamente antibióticos para esas enfermedades o estos se toman sin la debida supervisión médica. Los antibióticos también suelen utilizarse en exceso en los animales de granja y en la agricultura.
  • Falta de acceso al agua potable, el saneamiento y la higiene (WASH) tanto para los seres humanos como para los animales – La falta de agua potable y saneamiento en los centros de atención de la salud, las granjas y los entornos comunitarios y la prevención y el control inadecuados de las infecciones promueven la aparición y la propagación de infecciones resistentes a los medicamentos.
  • COVID-19 – El uso indebido de antibióticos durante la pandemia de COVID-19 podría conducir a la aparición y propagación aceleradas de resistencia a los antimicrobianos. La COVID-19 está causada por un virus, no por una bacteria y, como se ha dicho, los antibióticos no deben utilizarse para prevenir o tratar infecciones víricas, a menos que también estén presentes infecciones bacterianas.

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *