Expertos internacionales destacan la leche de fórmula argentina

Tres investigadores extranjeros que visitaron nuestro país destacaron que, por primera vez en la Argentina, se lograron dos avances sumamente importantes en la composición de las fórmulas infantiles a la vez que definieron a la leche materna como “mágica” y “un tejido líquido, vivo y complejo”, que todavía la ciencia no termina de desentrañar.

Los expertos señalaron que los avances que se lograron son: incorporarle a una fórmula un oligosacárido que está presente en la leche materna y que contribuye, junto con tantos otros de su clase, a fortalecer la inmunidad del niño, y el agregado de “postbióticos”, que son elementos bioactivos producto de la fermentación de la leche materna y que ayudan al desarrollo de su sistema inmunológico.

Consciente de la importancia de la nutrición temprana en el desarrollo de la inmunidad y la prevención de enfermedades a futuro, la comunidad científica continúa investigando cómo impactar mejor en la alimentación de los más chicos.

En ese sentido, hay consenso absoluto que la lactancia materna aporta beneficios irremplazables y por eso se hacen todos los intentos posibles para descifrar definitivamente su composición e incorporar más elementos a productos que beneficien a los niños que -por distintos motivos- no pueden recibir leche materna.

“No conocemos en su totalidad la composición de la leche materna porque es un sistema biológico extremadamente complejo en el que las moléculas que la conforman están en constante interrelación. La leche materna es única porque cada mamá desarrolla una específica para su bebé, lo que hace casi imposible que la descifremos”, señaló la doctora Flavia Indrio, médica gastroenteróloga pediatra, consultora senior del Departamento de Pediatría de la Universidad de Bari, Italia.

La leche humana es considerada un tejido en forma líquida, compuesto por células vivas y múltiples factores bioquímicos funcionales que aportan, más que ninguna otra formulación, grandes ventajas al crecimiento y desarrollo del ser humano al inicio de la vida.

Asimismo, Carmen Collado, Doctora en Biotecnología, especialista en Tecnología de los alimentos, investigadora en el Instituto de Agroquímica y Tecnología de los Alimentos de Valencia, España, afirmó que “la leche materna es mágica, es un fluido vivo que cambia constantemente de acuerdo con las necesidades del niño”.

“Es diferente en cada mamá y se modifica inclusive de la mañana a la tarde, por lo que es difícil estudiar pormenorizadamente su composición. Hemos estado investigándola durante décadas, pero seguimos aprendiendo y distinguiendo nuevos compuestos”, añadió.

Collado, quien además es miembro de la Sociedad Internacional de Investigación en Leche Humana y Lactancia, señaló: “La naturaleza es sabia y tenemos que aprovechar las nuevas tecnologías para entender mejor la composición de la leche materna y considerar la posibilidad de incorporar cada vez más y mejores compuestos a diversos productos”.

Por su parte, el doctor Seppo Salminen, Director del Centro de Investigación de la Universidad de Turku en Finlandia, dijo: “Debemos seguir profundizando nuestra investigación en esta área para hallar cómo mejorar la composición de las fórmulas infantiles que pueden sustituir a la leche materna cuando, por distintos motivos, no es una opción para los niños”.

“Vamos orientándonos hacia una nutrición más personalizada.

Cada hallazgo supone la identificación de nuevos componentes, como los oligosacáridos, que son en realidad cientos de prebióticos diferentes. Estamos eligiendo los más presentes en la leche materna para incorporarlos en fórmulas infantiles, pero seguimos investigando cuáles son los de mayor actividad biológica”, agregó.

La era de los “postbióticos”

Conocer mejor el rol de la microbiota intestinal en la salud puso de manifiesto los beneficios de los prebióticos y probióticos, y ahora también de los postbióticos, que surgieron como una nueva fuente que contribuye al desarrollo de un sistema inmune fuerte y estable.

La doctora Indrio dijo al respecto: “Los postbióticos son un producto de la fermentación bacteriana y actúan sobre la inmunidad intestinal y general de los niños, sus mecanismos de defensa contra virus, bacterias y otras infecciones”.

Durante el proceso de fermentación, se produce toda la gama de componentes bioactivos de los postbióticos, como vitaminas y ácidos grasos de cadena corta que son una fuente de energía para las células y contribuyen a regular la homeostasis energética.

Además poseen propiedades antioxidantes, anticancerígenas y antiinflamatorias y juegan un rol esencial dentro el sistema inmune.

En bebés que no recibieron leche materna, el agregado de postbióticos a las fórmulas infantiles demostró que genera una proporción más alta de bifidobacterias en la composición de la microbiota intestinal, lo que la hace más sana y más acorde a la que se encuentra en bebés amamantados.

En lo que respecta a la función inmunológica, estos también demostraron mejorar la capacidad de luchar contra infecciones aumentando la respuesta de los anticuerpos ante un patógeno, así como la influencia directa que producen en la función de la barrera intestinal y en la inmunidad del intestino.

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