Huerta en casa: cómo poner manos a la obra

Para producir las propias frutas, hortalizas y aromáticas todo espacio con buen sol y ventilación es apto tanto en casas como en departamentos. Canteros, caños, envases y macetas, todo espacio vale para animarse a producir alimentos.

En el libro “Mi casa, mi huerta” de Ediciones INTA –desarrollado por técnicos del programa ProHuerta, una política pública del Ministerio de Salud y Desarrollo Social de la Nación y del INTA, se detallan las pautas y recomendaciones para armar una propia huerta urbana.

En primer lugar, la exposición al sol resulta fundamental para el desarrollo de las plantas y se recomienda un mínimo de cuatro horas de luz por día. Por su parte, si la huerta diera a calles muy transitadas, es conveniente colocar una barrera verde hecha con cañas o una tela para retener el humo y el polvo ambiental, atenuar el impacto del viento y del excesivo calor en verano.

En segundo lugar, es preciso tener en cuenta la capacidad del contenedor en función del tamaño que alcanza la planta al final de su ciclo. En ese sentido, se aconseja construir un cantero con madera o chapa de un metro de largo y entre 50 y 60 cm de ancho con una profundidad de 40 cm. Estas dimensiones permiten el cultivo de la mayoría de las especies sugeridas.

No obstante, hay mucha imaginación en esto y, además de canteros, pueden utilizarse botellas de plástico, canaletas y caños de desagüe.

En tercer lugar, con relación al sustrato, éste debe ser enriquecido con materia orgánica, lo cual aporta nutrientes a las plantas y mejora la retención de agua, y ser suelto y aireado a fin de evacuar el excedente de riego. Para mejorar el drenaje, sugirieren colocar una capa de piedras en la base del envase y realizar perforaciones en su base.

Respecto de las especies que se adaptan, se destacan los cultivos de hoja como lechuga, escarola, perejil, achicoria y acelga y las aromáticas herbáceas (tomillo, menta, orégano, salvia y melisa). En general, prosperan las plantas con raíces poco profundas, ya sean comestibles u ornamentales.

También, se recomienda el empleo de tarimas, pequeños silobolsas, canaletas de zinc y caños de desagüe que pueden ubicarse en forma vertical. Estos últimos se ajustan a las paredes con grampas, se rellenan con sustrato y son sembrados con los plantines.

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