Identifican 11 especies vegetales beneficiosas para la salud y la alimentación

Técnicos del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) lograron identificar en la localidad bonaerense de Mar Chiquita más de 11 especies vegetales que, pese a que comúnmente crecen de manera espontánea o silvestre, tienen propiedades beneficiosas para la salud y la alimentación, se informó hoy oficialmente.

“La vegetación espontánea cumple diferentes roles y brinda servicios, como alimentación, ornamentación, fijación de suelo, medicinal, etc., que generalmente se desconocen en la comunidad y es nuestra tarea contribuir a que ese conocimiento circule y crezca”, aseguró la especialista del INTA Cuenca del Salado, Laura De Luca.

La profesional, quien trabaja en la caracterización de estos yuyos comestibles desde hace tres años, dijo que hay varias razones por las que estas especies resultan una opción beneficiosa para las huertas y los jardines, e indicó que “más allá de sus propiedades nutricionales y medicinales, son rústicas, ya que están adaptadas a las condiciones climáticas del territorio y brindan su color y aroma sin necesidad de grandes cuidados”.

Los avances que arroja el estudio de la vegetación espontánea son compartidos en talleres dinámicos abiertos a la comunidad, en forma de caminata, en los que los participantes aprenden a identificar las plantas comestibles, conocen sus propiedades y recolectan semillas para multiplicarlas en la huerta, indicó el INTA.

Este proyecto, llamado “Todo está en la semilla: la identidad de las especies espontáneas, nativas o naturalizadas, de la región costera”, se desarrolla en las localidades bonaerenses de La Caleta, Parque Lago y Mar de Cobo.

Respecto de las especies que pueden encontrarse en la zona, la especialista remarcó que, si bien existe una flora de gran diversidad biológica, hay alrededor de 11 plantas que son principales y crecen de manera espontánea a lo largo del año.

Según el calendario, en enero, resalta la actividad de la rucoletta o rúcula salvaje (comestible: aporta minerales, fibra y triptófano), mientras que en febrero cobra vigor Marcela (medicinal: depurativo, antioxidante, digestivo); en marzo hace punta la carqueja (medicinal: colagogo, hepático, diurética) y, en abril diente de león, amargón y taraxaco o panadero (comestible: aporta betacarotenos, potasio)

En mayo surgen la achicoria, radicheta, philliyuyu (quechua), radicchio o radichia (comestible: aporta hierro, calcio); en junio el llantén o siete venas (comestible: aporta taninos, mucílagos).

Para julio puede encontrarse con facilidad el Huevito de gallo o uvita del campo (comestible: aporta fósforo, calcio, zinc, hierro); en agosto crece Artemisa, o también llamada hierba de San Juan o de la mujer(comestible: condimento de carnes y guisos)

En septiembre crece la flor de pajarito o fumaria( medicinal: hepatoprotector, depurativo de hígado); en octubre la verdolaga (comestible: aporta vitaminas B1 y B2).

Mientras que en noviembre es el momento para la menta cimarrona, menta poleo, menta del bajo (comestible: condimento e infusión fría o caliente), y diciembre para la retama genista o retama de olor( Flores: perfumería, aromaterapia).

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