Pieles más saludables: ¿Por qué la limpieza es un paso fundamental en la rutina de cuidado facial?

La piel es el órgano más grande del cuerpo y está expuesta diariamente a diversas toxinas y contaminantes presentes en el ambiente. Durante el día, incluso si no se aplica maquillaje, la piel acumula impurezas y partículas que pueden obstruir los poros, afectando su capacidad para respirar adecuadamente.

Una rutina de limpieza adecuada ayuda a eliminar las impurezas acumuladas y que la piel se oxigene y regenere de manera efectiva. Cinco grandes beneficios de una rutina de limpieza diaria y una serie de recomendaciones para mantener la salud y la vitalidad de la piel, según Neutrogena:

Eliminación de impurezas: la piel está expuesta diariamente a factores como el polvo, la polución, el sudor y el exceso de grasa, que obstruyen los poros y pueden conducir a la aparición de imperfecciones, acné y otras condiciones dermatológicas.
Estimulación de la renovación celular: Al eliminar las células muertas, la piel mantiene una apariencia mucho más fresca y saludable.
Preservación del equilibrio natural de la piel: la limpieza es una aliada para conservar el equilibrio del pH y evitar la sequedad o la sobreproducción de grasa.
Prevención de problemas dermatológicos: Al prevenir la acumulación de bacterias en la piel, se reduce el riesgo de desarrollar infecciones y enfermedades dermatológicas.
Potenciar la eficacia de la rutina: una piel limpia y exfoliada absorbe mejor los ingredientes activos presentes en los productos de cuidado facial, maximizando su eficacia y asegurando resultados más visibles a largo plazo.

Además de todos estos beneficios, el momento de la rutina de limpieza facial diaria contribuye al bienestar personal. A continuación, una guía sencilla para realizarla:

Limpiar la piel del rostro con abundante agua a temperatura ambiente para eliminar los residuos superficiales.
Aplicar agua micelar para eliminar el exceso de sebo y la suciedad acumulada. El agua micelar ofrece una limpieza purificadora que elimina toxinas y reduce la oleosidad, especialmente en aquellas pieles mixtas a grasas. Para pieles normales a secas, el agua micelar en un solo paso, limpia, desmaquilla, hidrata, revitaliza, tonifica, equilibra y suaviza la piel.
Aplicar un gel de limpieza facial acorde al tipo de piel para lograr una limpieza más profunda y remover con abundante agua tibia. Una opción para las pieles mixtas a grasas es el gel, que ofrece una limpieza purificadora y profunda que elimina las impurezas y toxinas y reduce la oleosidad de la piel. Para pieles secas y sensibles, el gel de limpieza es la opción ideal, que remueve el 99% de las impurezas, grasitud y maquillaje sin dejar sensación de piel seca o irritada.
Utilizar un exfoliante suave una o dos veces por semana para eliminar las células muertas de la superficie de la piel. Esto promoverá la regeneración celular y mejorará la textura de la piel.
Aplicar hidratantes: este paso ayudará a proporcionar la nutrición y revitalización de la piel, para que se mantenga suave y flexible. Una buena combinación es el Serum y Crema Facial de la línea Hydro Boost, que es ideal para todos los tipos de piel.

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