Alimentos contaminados, un peligro en aumento

La mala manipulación de alimentos, la contaminación cruzada, la falta de higiene y la perdida de la cadena de frío pueden causar graves enfermedades, y algunas muy peligrosas para los niños.
En el programa de radio Modo Avión, Pablo Sigal y Mario Esman, entrevistaron a la doctora
María Calleti, nefróloga y pediatra, para conocer más sobre el impacto de estas enfermedades y los cuidados que son necesarios para prevenirlas.

“Los alimentos pueden producir enfermedades que tienen impacto muy importante en la salud pública. Son millones de personas en todo el mundo que sufren de diarreas, muchas veces sanguinolentas a raíz de alimentos que están contaminados”, sostuvo la médica.

Al tiempo que destacó que en Argentina tienen una relevancia especial por la existencia del Síndrome Urémico Hemolítico: “el 40% de nuestro ganado vacuno es portador sano, no muestra ningún síntoma pero lo contagia, entonces  hay que tener cuidado sobre todo al cocinar las carnes y principalmente cuando es carne picada. También puede contagiarse a través de leche no pasteurizada o del agua no potable”, explicó Calleti.

“Tenemos más casos de esta enfermedad que el resto del mundo junto, hay entre 400 y 500 casos nuevos por  año, sobre todo en menores de 5 años”, agregó.

Respecto a la forma más común de transmisión de la escherichia coli, la experta detalló que es debido a lo que se conoce como contaminación cruzada: cuando se manipula la carne cruda con el mismo cuchillo que las verduras, por ejemplo. En éste sentido, recomendó lavar muy bien la tabla para cortar y evitar las que son de madera para impedir el ingreso de bacterias en grietas desde donde no se pueden sacar.

También le dio un lugar importante al “armado de la heladera”, ya que la carne cruda puede perder sangre sobre otros alimentos si no está bien guardada “en recipientes hondos”, aconsejó.

Según información de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT), la infección por escherichia coli se encuentra en aumento en el mundo desde principios de la década del 80. En Argentina, se registran más de 400 casos de Síndrome Urémico Hemolítico por año. Entre el 25 % y 30% puede evolucionar a insuficiencia renal crónica y la mortalidad en la etapa aguda de la enfermedad es del 2 al 6 %. Uno de cada cinco niños que recibe un transplante de riñón llega a ese estado por haber padecido el Síndrome Urémico Hemolítico (SUH). 

Las personas pueden infectarse comiendo comida contaminada, bebiendo agua contaminada, por contacto directo con animales de granja o con sus heces, por bañarse en lagos, lagunas y/o piletas contaminadas, por contacto con personas infectadas o con sus heces.

COMPARTIMOS EL AUDIO DE LA ENTREVISTA COMPLETA.

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